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* La elección mostró que la gente ya estaba harta, pero quienes marcharon sí fueron reales, son el voto duro del partido, afirma

* “Si no salimos a la calle, si no estamos con el pueblo, vamos a seguir perdiendo elecciones”

* “Yo creo que es bien importante decir que el pleito no debe de ser quién llegue al PRI”, sino crear “un partido diferente”

* “No necesitamos ser parte de un comité directivo estatal o municipal del PRI para hacer bien nuestro trabajo. Yo creo que el pleito no debe de ser quién llegue al PRI”

ROBERTO RAMÍREZ BRAVO   /

FOTOS: CANDELARIA VÁZQUEZ   /

 

Foto Candelaria Vázquez.

Acapulco, 24 de julio de 2018. Jorge Campos Chávez se muestra convencido de que el PRI, a pesar del resultado adverso de la elección del 1 de julio, no está destinado a desaparecer. En cambio, sí está obligado a transformarse, o de lo contrario “vamos a seguir perdiendo elecciones”.

“Si no salimos a la calle, si no estamos con el pueblo, en el momento en que dejemos de hacer lo que el pueblo nos está diciendo, vamos a seguir perdiendo, seguir perdiendo, seguir perdiendo elecciones. Pero yo no veo ese escenario, yo lo que veo es un PRI que va a resurgir por las situaciones en que nos hemos metido ahorita, actualmente. Yo no veo un PRI que desaparezca, por decirlo, no veo ese escenario; yo veo un PRI de la gente, de la base, que está dispuesta a luchar por rescatar al PRI”, asegura.

-¿Tú no ves el escenario de que el PRI pueda no hacer lo que estás planteando?

-No, tiene que cambiar.

Campos Chávez es un dirigente que se ha conducido netamente con las bases del tricolor, desde los 90, cuando se afilió a este partido. En 2007, por ejemplo, un movimiento de base lo propuso a la entonces dirigente nacional Beatriz Paredes Rangel para dirigir el tricolor en el municipio, pero no fue atendido.

También ha sido propuesto, siempre por grupos de base, para ocupar una candidatura al Congreso local, pero tampoco lo ha conseguido. No obstante, se ha mantenido firme en el tricolor. Cuando el PRI perdió la presidencia municipal de Acapulco y luego la gubernatura, y sus oficinas se convirtieron en un edificio fantasma, Campos Chávez fue el único que con un grupo de militantes siguió acudiendo al inmueble de Hornos Insurgentes para darle vida.

Foto Candelaria Vázquez.

“Primeramente –dice en entrevista, realizada el fin de semana- en Acapulco sí nos llevamos una gran sorpresa al ver los resultados que se obtuvieron, porque anteriormente se había trabajado, se había hecho un trabajo de campo que precisamente nos pudiera acercar al objetivo que traíamos como partido dentro del municipio: el que ganaran los candidatos del PRI en Acapulco”.

-¿Esperaban que ganara el PRI?

-Sí, claro. Sin embargo realmente teníamos que analizar las situaciones en que estábamos nosotros compitiendo. O sea, estábamos compitiendo con una situación que realmente era adversa en el propio municipio, porque te hablo de que éramos oposición, y en ese sentido tendríamos que implementarnos a fondo para poder captar la mayoría de la votación de los ciudadanos. Fue una campaña muy fuerte, se puede decir, muy directa, de tierra. Sin embargo no nos alcanzó: los resultados están ahí, los resultados nos dicen otra cosa, y nos dicen que tenemos que empezar a visualizar otro PRI, otro PRI más ciudadano, otro PRI más preocupado por las causas populares, de la gente, estar más cerca del pueblo, pendiente de lo que necesita, de lo que requiere, estar más en contacto con ellos, pero también estar realizando las gestorías que se requieren en las comunidades, en las colonias y en Acapulco.

-Si no se visualiza, si no se retoma este otro PRI del que estás hablando, ¿qué va a pasar, qué le espera a este PRI?

-No, yo estoy seguro que en el PRI esta lección que nos dio el pueblo la estamos tomando con mucha madurez, la estamos tomando de manera muy real, porque el hecho de que nos hayamos ido a nivel nacional al tercer lugar, sí está en que hagamos un verdadero autoanálisis de qué es lo que necesita y requiere el PRI. Nosotros hemos visto que el PRI primeramente necesita regresar a lo que le dio fuerza, presencia, imagen ante la ciudadanía, que fue precisamente enarbolar las causas populares de la gente. Necesitamos rescatar al PRI pero no en las oficinas, sino en la calle. Necesitamos crear el PRI de la calle, el PRI del pueblo, porque si seguimos pensando que desde las oficinas vamos a cambiar la imagen que tiene la ciudadanía de nosotros, estamos totalmente equivocados. La otra parte también vital, importante que tenemos, es regresarle el PRI a las bases. El PRI tiene que dar oportunidad a todos por igual, y necesitamos en los propios estatutos crear oportunidades para todos por igual, pero principalmente para las bases, quienes en los últimos años han sido olvidadas; quizá por equis o ye causa no se les ha tomado en cuenta, pero por eso yo digo que sí es necesario que los estatutos se tienen que reformar. Un ejemplo: los estatutos dicen que los militantes tienen que aportar una cuota partidista. Yo le pregunto a la gente, a los priistas, cómo un priista, un seccional, un líder de colonias que no tiene trabajo, que no tiene manera de que a su vida llegue dinero, ¿cómo puede este priista pagar una cuota? Pudieran reformarse los estatutos y pedir en vez de dinero, que se pueda valorar o cuantificar el trabajo que ellos realizan. En vez de dinero, ¿por qué no lo valoran con trabajo? O sea, crear en los estatutos un apartado en el que se diga que con base en los antecedentes, con base en el trabajo, con base en las gestorías, en base a la presencia de los líderes de las bases, tendrán la oportunidad de participar. Llega el momento, por ejemplo, cuando son las elecciones, y el principal candado es ese.

Foto Candelaria Vázquez.

-Pero volvemos a lo que yo te preguntaba: si eso no se hace, ¿qué le espera al PRI? ¿La desaparición?

-No, no lo creo. El partido es un partido muy fuerte a nivel nacional, es una institución muy, muy fuerte, muy sólida, que hay que reconocer que se perdió en el camino, dejamos de estar cerca de la ciudadanía, cerca del pueblo. Sin embargo, esta es una gran lección que nos dieron, que nos acaba de dar el pueblo, donde nos dijo: votamos en contra de ustedes por equis o ye causa, que ya conocemos, pero tendremos la gran oportunidad. En vez de estar lamentándonos, es como un acicate para nosotros para poder fortalecer y crear ese PRI que yo te digo. Yo no pienso que el PRI pueda desaparecer, no está en mi escenario, sino al contrario, podemos rescatar la credibilidad de la gente como ya dije anteriormente: no más un PRI de oficina, y sí un PRI de calle. En la calle está la salvación, está la respuesta que tú me estás pidiendo.

-¿Hubo traición en el PRI? ¿Qué mensaje recibieron de los electores?

-Esta elección nos mostró algo claro: que la gente ya no estaba a gusto con el partido, que la gente en las oportunidades que no dio, pedía que cambiáramos como PRI, pero hoy la gente nos volvió a la realidad. La gente quiere un partido diferente. En el PRI sí es posible realizar acciones positivas y acciones en beneficio del pueblo; a lo que yo me refiero es que el PRI tiene todo para volver otra vez al escenario en que nos tenía la ciudadanía, pero no va a ser nada fácil. Tenemos que demostrarle, con hechos, que realmente sí queremos cambiar. Si no lo demostramos con hechos, si seguimos caminando por donde estuvimos, yo creo que el pueblo nos va a volver a rechazar, y no va a ser como ahora, va a ser peor. Si el PRI no entiende las lecciones que nos está dando el pueblo, va a ser cada vez más difícil ser opciones de gobierno. El ser opciones de gobierno no es únicamente el decirlo, sino el hacerlo, o sea, demostrarle al pueblo con hechos, que sí estamos cambiando.

-¿Cómo podemos explicar tres escenas: Acapulco, con Ricardo Taja, inicio y cierre de campaña multitudinario, la Costera llenísima; Chilpancingo, con Betty Vélez, llenísimas las calles; Tlapa, con Manuel Añorve, las marchas multitudinarias, y los resultados son diferentes, cómo explicar eso?

Foto Candelaria Vázquez.

-Son varios fenómenos. El que yo creo el principal, es el fenómeno López Obrador, alguien que realmente tenía muchos años haciendo campaña, enarbolando esas causas populares de las que yo estoy hablando, y fue una ola que precisamente arrastró la votación histórica, o el voto duro, que nosotros normalmente tenemos. No nos alcanzó esta vez con nuestro voto duro, con nuestro voto histórico. Pensábamos que íbamos a tener más votación que lo histórico, pero no: salió la gente a votar de manera, se puede decir, conjunta, por López Obrador, y cuando lo hacían, votaban por los cinco de manera conjunta.

-¿Pero dónde quedó esa gente que marchó multitudinariamente por el PRI?

-Es que es real, esa gente que marchó es real. Esa gente es nuestro voto duro, el voto que hemos trabajado año con año, que trabajamos tierra a tierra, y seguramente los dos análisis que puedo yo compartirte, son: número uno, el arrastre de López Obrador, fue un fenómeno; y por otra parte, el que la gente que no había votado también hay que sumarlo para que esta derrota se concretara en contra del partido.

Yo únicamente puedo reiterar que tenemos que precisamente seguir trabajando desde nuestras trincheras, unos como funcionarios públicos, siguiendo el ejemplo del gobernador Héctor Astudillo Flores, y no defraudar la confianza que él tiene como parte de funcionarios que llegamos cuando ganó el PRI, pero que sigamos trabajando, que sigamos demostrando el trabajo en bienestar de la comunidad, pero también que sigamos de manera honesta, que sigamos demostrando también esa confianza que el propio gobernador nos ha dado para poder demostrar nuestro trabajo en beneficio de la gente.

Foto Candelaria Vázquez.

-¿Se necesita cambio de personas en la dirigencia?

-No necesitamos ser parte de un comité directivo estatal o municipal del PRI para hacer bien nuestro trabajo y que la gente nos empiece a mirar como buenos funcionarios, como buenos trabajadores que estamos al servicio del pueblo. Yo creo que es bien importante decir que el pleito no debe de ser quién llegue al PRI. De qué sirve tener las mejores instalaciones, el PRI tiene el mejor edificio tanto estatal, municipal y federal, pero de qué sirve, si lo que tenemos que rescatar, que luchar, donde tenemos que demostrar a la gente que sí estamos cambiando que vamos a luchar por ellos, que sí vamos a cambiar, es en la calle. O sea, necesitamos construir el PRI de la calle, el PRI que enarbole como en su tiempo las causas populares del pueblo. Fue lo que hizo grande al partido. Hubo un tiempo en que lo dejamos de hacer, y hoy, tenemos que retomar eso: ir a la calle, ir al encuentro de la gente, ir al encuentro del pueblo, para desde ahí empezar a rescatar la credibilidad del ciudadano, que la ha perdido no únicamente en el PRI, sino en general en los partidos, ¿pero cómo? Trabajando, siendo honestos, de nada sirve estar en las oficinas si lo que cuentan son las personas.

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