junio 5, 2026

Usan por primera vez georadar en búsqueda de desaparecidos en Tlapa

  • Familias indígenas acompañadas por Tlachinollan y autoridades recorren cerros y barrancas donde se presume la existencia de fosas; hallazgos sin resultados concluyentes

REDACCIÓN /

Tlapa, 29 de julio de 2024. Tras una pausa de dos años, el Colectivo Luciérnaga: una luz en la oscuridad retomó la búsqueda de personas desaparecidas en diversos puntos del municipio de Tlapa, Guerrero, en una jornada marcada por el uso, por primera vez en la región de la Montaña, de un georadar. Las acciones fueron acompañadas por el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan y autoridades estatales y federales.

Desde las ocho de la mañana, familiares buscadoras —en su mayoría mujeres na savi, me’pháá y nahuas— partieron en caravana desde la Fiscalía Regional junto con personal de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas (CEBP), peritos de la Fiscalía General del Estado, policía ministerial, policía estatal, así como elementos del Ejército y la Guardia Nacional.

El primer punto de rastreo fue en la colonia Contlalco. Con picos, palas y varillas, las mujeres avanzaron entre espinos, nopales y cactus, “escudriñaban los escurrimientos de agua, hundimientos y tierra removida para descartar algún hallazgo posible”, según el reporte publicado por Tlachinollan. En el camino encontraron calzado, zonas de rituales, piedras ahumadas y una bolsa negra con un celular y flores, elementos que las familias consideraron como una posible pista. Ante la sospecha, pidieron que se usara un georadar.

Aunque el escaneo no detectó anomalías, las familias no quedaron conformes y señalaron que el lugar “quedó pendiente” para una revisión posterior.

La búsqueda continuó en otro sitio cercano, donde en junio de 2023 fueron localizados 12 restos óseos y en marzo de 2019 fue encontrado el cuerpo de un joven. Ahí se volvió a utilizar el georadar, sin señales positivas. Sin embargo, a tres metros de distancia se detectó una anomalía a 50 centímetros de profundidad. Para descartar, cavaron con pico y pala, y se empleó una unidad canina con la perra Flour. Al principio, mostró interés en el punto, pero lo único que se encontró fueron “pedazos de cera”.

El colectivo y la organización consideraron que el uso del georadar en terrenos montañosos como los de la región resulta limitado, debido a que “necesariamente requiere de superficies planas para una lectura más certera”. A pesar de la tecnología, no se obtuvieron resultados concluyentes durante la jornada.

Mientras tanto, la Fiscalía General del Estado trabajó de manera paralela en otro punto derivado de sus investigaciones. En ese sitio se utilizaron máquinas para remover tierra y buscar indicios.

El Centro Tlachinollan recordó que desde 2016 ha acompañado búsquedas en las que se han localizado al menos ocho cuerpos y más de 120 restos óseos. El colectivo Luciérnaga tiene registradas más de 60 personas desaparecidas en ese mismo periodo.

En su publicación de este lunes en la página oficial de la organización, se destacó que “las buscadoras tienen la esperanza de encontrar a sus esposos, hijos, hijas y madres”, y aunque reconocen que la posibilidad de hallarlos con vida es remota, persiste el anhelo de poder verlos por última vez y darles sepultura. “Sin saber nada, sólo ahondan en la angustia que ha permanecido durante años”, señaló Tlachinollan.

Related Posts