XV Aniversario del STOOAEG, una pequeña grieta en la historia
Reflexiones de un obrero que lee
- No es posible que en pleno siglo XXI, bajo una administración de pseudoizquierda y diciendo la ley que la seguridad social es un derecho para los trabajadores y una obligación del patrón, se les niegue a los trabajadores y trabajadoras de contrato y eventuales del organismo operador de aguas, y solo se brinde a los miembros de su sindicato oficial, el SUSPEG, con su Sección 27. ¿Acaso la CAPAMA, el Ayuntamiento y quienes ahí despachan están bajo acuerdos inconfesables con la contraparte sindical charra?
MARCO A. PAZ PALACIOS /
Acapulco, 8 de octubre de 2025. El pasado 23 de septiembre, entre otras efemérides como el aniversario del asalto al Cuartel Madera en Chihuahua o los 52 años del fallecimiento —o asesinato— del gigante poeta chileno comunista Pablo Neruda, se celebraron los XV años del Sindicato de Organismos Operadores de Agua en el Estado de Guerrero, al que llamaremos STOOAEG por sus siglas.
Desempeñando sus funciones en la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco, con sus aproximadamente 150 miembros, ha revolucionado la forma de tratar a los trabajadores en el organismo operador. Hace 15 años la situación laboral era muy diferente a lo que es hoy. Era una realidad que había trabajadores de primera, segunda y hasta tercera categoría. Solo los compañeros afiliados al Sindicato Único de Servidores Públicos del Estado de Guerrero (SUSPEG), el sindicato oficial con todo el respaldo del patrón, contaban con todos los derechos y prestaciones, además de las llamadas conquistas sindicales.
Los trabajadores de contrato, eventuales y de lista de raya no gozaban de todas las prestaciones legales. Los más castigados eran los compañeros eventuales de lista de raya: sin vacaciones ni prima vacacional, sin derecho a los bonos del Día del Padre y del Trabajador al Servicio de Organismos Públicos Descentralizados, trabajando duras jornadas en condiciones precarias, sin uniforme ni equipo adecuado, con herramientas obsoletas y bajo las órdenes de sobrestantes que más bien eran capataces.
Sin seguridad social, solo con servicio médico, sin cotizar para una pensión, muchos de ellos —si no es que la mayoría— con 10, 15 y hasta 20 años de servicio sin posibilidad alguna de jubilarse. Esta situación aún persiste y constituye la principal demanda del STOOAEG: conseguir la seguridad social para todos los trabajadores de CAPAMA. No es posible que en pleno siglo XXI, bajo una administración de pseudoizquierda y diciendo la ley que la seguridad social es un derecho para los trabajadores y una obligación del patrón, se les niegue a los trabajadores y trabajadoras de contrato y eventuales del organismo operador de aguas, y solo se brinde a los miembros de su sindicato oficial, el SUSPEG, con su Sección 27. ¿Acaso la CAPAMA, el Ayuntamiento y quienes ahí despachan están bajo acuerdos inconfesables con la contraparte sindical charra?
Hoy los trabajadores eventuales, gracias a la lucha del STOOAEG, gozan de vacaciones y prima vacacional, así como de los bonos del Día del Padre y del Trabajador al Servicio de Organismos Públicos Descentralizados. Se les trata con respeto y han recuperado su dignidad de trabajadores. La lucha ha sido larga, ardua y difícil; el empeño del patrón por desaparecer el sindicato los ha orillado a dos huelgas de hambre, además de aplicar distintas formas de lucha.

El STOOAEG, sindicato que eligió como su color el rojo, identificado con la izquierda, es por tal razón llamado el sindicato rojo. Se consideran herederos de Juan Ranulfo Escudero Reguera, prócer acapulqueño, líder obrero, periodista y primer y único presidente municipal socialista de Acapulco.
Dirigido actualmente por Martín Martínez Luna y anteriormente por Rosalinda Gutiérrez Terrones —hoy secretaria de Trabajo y Conflictos—, junto a un combativo comité han transitado, junto con sus afiliados, estos 15 años de lucha, de éxitos pero también de decepciones y desilusiones, que no han mermado el entusiasmo ni las ganas de seguir luchando por mejores condiciones de trabajo para los empleados de CAPAMA.
Tradicionalmente, en sus eventos de aniversario se han preocupado por invitar personalidades que den un mensaje que forme políticamente a los compañeros. Así, han asistido expertos en temas laborales, políticos y revolucionarios, por mencionar solo algunos. El sindicato, en sí, no se concibe como solo un membrete para la obtención de “beneficios”, que en realidad son derechos, sino como un sujeto político revolucionario capaz de transformar desde la raíz los vicios de un sistema corrupto y mediocre como lo es el capitalismo.
La directiva sindical implementó la Medalla J. R. Escudero como un reconocimiento a los compañeros afiliados y camaradas relacionados con el sindicato que han tenido un desempeño destacado. Este año se entregaron tres medallas: una al compañero Jesús Barrera, por su trayectoria y permanencia en el sindicato resistiendo la presión del patrón y del sindicato oficial para que abandonara las filas rojas; otra medalla se entregó post mortem al compañero Jesús Acalco, por haber sido fundador, secretario de Finanzas y luchador incansable por los derechos laborales; la siguiente medalla se entregó post mortem al compañero Marco Antonio Suástegui Muñoz, por haber acompañado estos 15 años al STOOAEG como asesor y aliado leal y sincero, quien siempre, desinteresadamente, apoyó todas las luchas y en los momentos más difíciles del sindicato estuvo solidario con los rojos.
¡Larga vida al STOOAEG!
¡Larga vida al sindicato rojo de Acapulco!






