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  • La secretaria de Cultura reconoce el acto como un agravio a la memoria histórica; la disculpa no se realizó de manera presencial, como exigía la comunidad cultural

REDACCIÓN /

Chilpancingo, 23 de diciembre de 2025. La titular de la Secretaría de Cultura del Estado de Guerrero, Aída Melina Martínez Rebolledo, ofreció una disculpa pública a través de redes sociales, luego de la polémica generada por el homenaje cívico realizado al exgobernador Rubén Figueroa Figueroa, acto que fue severamente cuestionado por la comunidad cultural y por familiares de víctimas de la llamada Guerra Sucia.

El posicionamiento fue difundido mediante una publicación en Facebook, sin la realización de un acto presencial, pese a que colectivos culturales y organizaciones de derechos humanos habían solicitado que la disculpa se emitiera de manera pública y directa, en un espacio institucional.

En el mensaje fechado en Chilpancingo, la funcionaria reconoció que el homenaje “constituyó un error y un agravio directo a la memoria histórica de Guerrero”, al considerar que rendir honores oficiales a una figura asociada con la represión “revictimiza a quienes sufrieron sus consecuencias y contradice los principios de verdad y justicia”.

“Desde la reflexión profunda y la autocrítica ofrezco una disculpa pública, sincera y sin matices, pues ninguna ley ni reglamento puede estar por encima de la dignidad humana y el dolor de las víctimas”, expresó Martínez Rebolledo en el documento dirigido a víctimas, comunidades culturales, pueblos originarios, afromexicanos y a la sociedad guerrerense.

La secretaria ofreció disculpas a sobrevivientes, familias de personas desaparecidas y a la sociedad en general por la indignación generada, y aseguró que escuchaba y validaba el reclamo social. Como parte de su posicionamiento, habló de la revisión del calendario cívico del estado y la promoción de cambios normativos para que los actos oficiales dignifiquen a las víctimas y preserven las luchas sociales.

La disculpa ocurre tras protestas realizadas en Chilpancingo por colectivos culturales y familiares de víctimas —entre ellos, la hija de Lucio Cabañas Barrientos— Micaela Cabalas, quienes exigieron el retiro de homenajes a personajes vinculados con la represión y, en reiteradas ocasiones, la renuncia de la funcionaria.

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