Guerrero frente al segundo informe presidencial. Apuntes sobre los avances, las áreas de oportunidad, los retos y desafíos
- “El formato definido para la presentación y difusión de los logros y avances del segundo gobierno de la 4T nos permite visualizar que la rendición de cuentas es entendida por la presidenta Sheinbaum más como una conversación y diálogo abierto con la ciudadanía que como un acto ceremonial y protocolario de entendimiento entre poderes políticos”
GEOVANNI MANRIQUE PASTOR /
Acapulco, 2 de septiembre de 2026. El 1 de septiembre la presidenta Claudia Sheinbaum entregó al Congreso de la Unión su segundo informe de gobierno; ha cumplido la formalidad constitucionalmente establecida de entregar a la soberanía de la representación política en el país, el estado que guarda la administración pública así como la información pormenorizada de las decisiones políticas en su segundo año de ejercicio gubernamental. Asimismo, ha comunicado de manera eficiente a través de los medios disponibles en las redes sociales, a la ciudadanía y la sociedad en general, las principales acciones de política pública, que forman parte del programa de gobierno que representa lo que ha denominado “Segundo piso de la 4ta. Transformación”.
El formato definido para la presentación y difusión de los logros y avances del segundo gobierno de la 4T nos permite visualizar que la rendición de cuentas es entendida por la presidenta Sheinbaum más como una conversación y diálogo abierto con la ciudadanía que como un acto ceremonial y protocolario de entendimiento entre poderes políticos. Desde Guerrero conviene tomarle la palabra y revisar qué ha cambiado aquí en estos dos años.
El resultado más contundente es el de seguridad; entre septiembre de 2024 y junio de 2026 el promedio diario de homicidios dolosos en el estado cayó alrededor del 59 por ciento, de casi siete casos a menos de tres. Para una entidad acostumbrada a encabezar listas negras, la cifra no es menor pues revela una estrategia sostenida y una coordinación real entre la Federación y el gobierno encabezado por la maestra Evelyn Salgado Pineda. Si bien la tendencia a la baja demuestra una estrategia estructurada en materia de seguridad, seguirá siendo fundamental no sólo sostenerla sino complementarla y profundizarla con acciones de política pública coordinada entre federación y estado con el objetivo de atender las causas sociales, culturales, económicas e incluso políticas de la violencia en la entidad. La ruta es pues, en ese sentido, el de la construcción de una paz larga, duradera y efectiva que sea no sólo una percepción sino un sentimiento del pueblo guerrerense
Otro botón de muestra del significativo e importante apoyo para Guerrero, es la forma y modalidad de apoyos que la federación otorgó en respuesta a las contingencias ocasionadas por Otis y John; más de 15 mil millones de pesos se han canalizado a través de distintas acciones de política entre las que figura como estrategia fundamental el Plan Acapulco se Transforma Contigo con los más de ocho mil millones para el saneamiento de la bahía y sus plantas de tratamiento, así como para la recuperación y restauración del esapacio público. Hoy la ciudad vive un nuevo momento una nueva época, sí con importantes desafíos y retos, pero con la seguridad de que el trabajo de los distintos órdenes de gobierno con la federación a la cabeza habrá de garantizar una ruta de crecimiento y desarrollo sostenido para los próximos años. El reto es que la recuperación no se limite al incentivo del desarrollo y la inversión en la franja hotelera; sino que colonias como Renacimiento, la Zapata y otras ubicadas en los márgenes de la periferia, cuenten con inversión de la misma intensidad en obras para el desarrollo de infraestructura urbana como las que implicaron la recuperación del malecón, porque una bahía limpia con colonias inundadas sería una recuperación a medias.
En lo social los avances también son verificables, baste recordar que entre 2022 y 2024 la pobreza en Guerrero bajó de 60.4 a 58.1 por ciento y la carencia por acceso a servicios de salud se desplomó de 52.7 a 38.9 por ciento; sin lugar a dudas se trata de movimientos reales, no de planteamientos discursivos investidos de elementos retóricos, aún así es necesario insistir y reiterar que continuamos siendo la segunda entidad más pobre del país y las brechas internas de desigualdad son el verdadero pendiente, pues es evidente que regiones cono la Montaña y la Costa Chica no avanzan al ritmo ern que lo hacen los polos del desarrollo económico en la entidad.
Ahí está, a mi juicio, la principal área de oportunidad del segundo piso de la transformación. Los programas del Bienestar llegan por transferencia directa y ese diseño ha probado su eficacia; pero el eslabón débil sigue siendo el municipio como unidad básica de la arquitectura político constitucional de nuestro país y en particular de Guerrero, haciendas frágiles, burocracias sin carrera, ayuntamientos que no logran absorber ni ejecutar la inversión que reciben. Sin fortalecer esa capacidad institucional, la política nacional se construye sobre cimientos desiguales.




