Guerrero pierde población y envejece; 123 mil personas viven en hogares afectados por desplazamiento forzado
• La encuesta intercensal del INEGI específica que más de 54 mil guerrerenses viven en hogares donde al menos un integrante fue desplazado por violencia o inseguridad y otras 69 mil en hogares afectados por desplazamientos a causa de catástrofes
REDACCIÓN /
Chilpancingo, 22 de septiembre de 2026.— Guerrero llegó a 2025 con una población menor y más envejecida que cinco años antes, pero también con una dimensión hasta ahora difícil de medir estadísticamente: decenas de miles de personas forman parte de hogares afectados por el desplazamiento forzado interno, ya sea por violencia e inseguridad o por catástrofes naturales o de origen humano.
Los datos forman parte de la Encuesta Intercensal 2025, cuyos resultados para Guerrero fueron presentados este martes en las instalaciones del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en Chilpancingo.
En la presentación participaron el director regional Centro Sur, Raymundo Pérez Rico; el coordinador estatal del INEGI, Honorio López Sarabia; el director de Estadística, Arturo Tinajero Montiel, y el subdirector estatal de Estadística Sociodemográfica, Alfredo Pastor Sánchez.
La encuesta estima que en Guerrero residían 3 millones 404 mil 404 personas en viviendas particulares durante 2025, además de alrededor de 14 mil 500 habitantes en viviendas colectivas. Entre 2020 y 2025, la población que residía en viviendas particulares registró una tasa de crecimiento promedio anual de -0.6 por ciento, después de haberse mantenido prácticamente sin crecimiento entre 2015 y 2020.
En números redondos, Guerrero pasó de alrededor de 3.5 millones de habitantes en 2020 a 3.4 millones en 2025, de acuerdo con la serie histórica incluida por el INEGI.

El desplazamiento forzado aparece por primera vez con una medición específica
Uno de los datos más relevantes de la Encuesta Intercensal es la incorporación de información específica sobre desplazamiento forzado interno, una variable que permite dimensionar un fenómeno que durante años había sido documentado principalmente por organizaciones civiles, organismos internacionales y registros parciales.
En Guerrero, 16 mil 200 hogares reportaron que al menos uno de sus integrantes se vio obligado a cambiar su lugar de residencia debido a la violencia o inseguridad delictiva.
En conjunto, esos hogares estaban integrados por 54 mil 300 personas.
A esa cifra se suman 21 mil 100 hogares en los que al menos uno de sus integrantes tuvo que desplazarse de manera obligada a causa de catástrofes naturales o de origen humano. Esos hogares estaban conformados por 69 mil 300 personas.
Sumadas ambas categorías, son 123 mil 600 personas que forman parte de hogares en los que por lo menos un integrante sufrió algún tipo de desplazamiento forzado. La cifra no significa que las 123 mil 600 personas hayan sido desplazadas directamente, pues la metodología del INEGI identifica hogares con al menos una persona que enfrentó esta situación.
La medición adquiere especial relevancia en Guerrero, entidad que históricamente ha figurado entre las más afectadas del país por desplazamientos derivados de la violencia. Estudios previos han ubicado al estado en los primeros lugares nacionales por episodios de desplazamiento masivo asociados con conflictos armados y grupos criminales.
En el caso de los desplazamientos por catástrofes, la Encuesta Intercensal no identifica cuál desastre provocó cada cambio de residencia, por lo que no es posible atribuir estadísticamente esos 69 mil 300 casos a un fenómeno específico.
Sin embargo, el periodo que cubre la medición incluye dos de los mayores desastres meteorológicos recientes en Guerrero: el huracán Otis, que impactó Acapulco como categoría 5 en octubre de 2023, y el huracán John, que afectó Guerrero en septiembre de 2024.
Guerrero envejeció cinco años después del censo de la pandemia
Otro cambio importante se encuentra en la estructura por edades.
En 2020, la mitad de la población de Guerrero tenía 27 años o menos. Para 2025, la edad mediana aumentó a 30 años, un cambio de tres años en apenas un lustro.
El levantamiento de 2025 ofrece además una fotografía posterior a la etapa más crítica de la pandemia de Covid-19. El propio INEGI planteó la Encuesta Intercensal como un instrumento para actualizar las características sociodemográficas del país después de la pandemia y del Censo de Población y Vivienda 2020.
La composición por sexo muestra que 52.7 por ciento de los habitantes de Guerrero son mujeres y 47.3 por ciento hombres.
También disminuyó el tamaño promedio de los hogares. En 2020 había 3.7 habitantes por vivienda y para 2025 la cifra cayó a 3.4.
Paradójicamente, mientras la población disminuyó, aumentó el número de viviendas particulares habitadas: pasó de 942 mil en 2020 a 996 mil 500 en 2025, un crecimiento promedio anual de uno por ciento.

Menos hijos y menor analfabetismo
Los cambios demográficos también se observan en la fecundidad.
El promedio de hijas e hijos nacidos vivos de las mujeres de 12 años y más pasó de 2.5 en 2020 a 2.4 en 2025.
En educación, Guerrero mostró avances. La tasa de analfabetismo entre la población de 15 años y más disminuyó de 12.3 a 10.1 por ciento, mientras que el grado promedio de escolaridad aumentó de 8.3 a nueve años.
La asistencia escolar también creció en todos los grupos menores de 25 años. Entre los niños de tres a cinco años pasó de 74.7 a 83.5 por ciento; entre los de seis a 14 años, de 93.1 a 94.8 por ciento; y entre los jóvenes de 15 a 24 años, de 40.8 a 41.6 por ciento.
Más internet, celulares y motocicletas
La fotografía de las viviendas también muestra cambios importantes respecto de 2020.
El porcentaje de viviendas con agua entubada pasó de 87.4 a 91.2 por ciento, mientras que las viviendas sin drenaje disminuyeron de 10.8 a 7 por ciento.
El acceso a internet tuvo uno de los crecimientos más pronunciados: pasó de 32.1 por ciento de las viviendas en 2020 a 57.1 por ciento en 2025.
El teléfono celular aumentó de 77.5 a 91.2 por ciento y la disponibilidad de motocicleta o motoneta casi se duplicó, al pasar de 11.3 a 21.7 por ciento.
También aumentaron las viviendas con automóvil o camioneta, de 25.5 a 29 por ciento, y las que cuentan con lavadora, de 47 a 56.6 por ciento.
Más hogares reciben programas sociales
Otra diferencia significativa respecto de 2020 está en las fuentes de ingreso de los hogares.
En 2025, 64.3 por ciento de los hogares tenía al menos a un integrante que recibía ingresos distintos al trabajo, frente a 54.9 por ciento cinco años antes.
El crecimiento más importante se registró entre los hogares beneficiarios de programas gubernamentales, que pasaron de 43.2 por ciento en 2020 a 57 por ciento en 2025.
Asimismo, los hogares con alguna persona que recibía jubilación o pensión aumentaron de 7.8 a 10.7 por ciento.
La Encuesta Intercensal 2025 fue levantada entre el 6 de octubre y el 14 de noviembre de 2025. A escala nacional se visitó una muestra de más de 7.3 millones de viviendas particulares habitadas y, en Guerrero, 317 mil 300 viviendas.
Los resultados dibujan así un Guerrero con menos habitantes, de mayor edad, con hogares más pequeños y más conectados digitalmente, pero también permiten dimensionar por primera vez mediante una encuesta nacional uno de los fenómenos sociales más persistentes de la entidad: el desplazamiento forzado por violencia y por desastres.




