Restaurantero ofrece comida gratis de por vida a quienes salvaron a su esposa e hija durante lluvias en Acapulco
• Un joven pasajero del Acabús y trabajadores de una empresa refresquera participaron en el rescate de una mujer y una niña atrapadas en un automóvil arrastrado por la corriente
REDACCIÓN /
Acapulco, 8 de octubre de 2026.– Lo que estuvo a punto de convertirse en una tragedia durante las intensas lluvias de este jueves en Acapulco terminó con una madre y su pequeña hija a salvo, gracias a la intervención de ciudadanos que arriesgaron su integridad para rescatarlas de un automóvil que era arrastrado por las fuertes corrientes de agua.
Horas después, el esposo de la mujer y padre de la menor, propietario del restaurante La Pequeña España en Acapulco, ofreció una recompensa económica y alimentos y bebidas gratis de por vida a las personas que participaron en el rescate, a quienes busca localizar para agradecerles personalmente.
Los hechos ocurrieron en las inmediaciones de la avenida Wilfrido Massieu, cerca del puente Bicentenario y la estación del Acabús, en la zona de Hornos Insurgentes, donde las lluvias provocaron fuertes escurrimientos provenientes de las partes altas del puerto.
La mujer había acudido al colegio Liceo Ibero Mexicano para recoger a su hija cuando la corriente alcanzó el automóvil blanco en el que viajaban, poniendo en riesgo sus vidas.
La situación fue grabada por estudiantes del plantel, quienes observaron con angustia cómo el vehículo era alcanzado por el torrente. En medio de los gritos y el temor, se escucha a uno de ellos exclamar: “Vamos a morir”.
De acuerdo con testimonios difundidos en redes sociales, un joven que viajaba como pasajero en una unidad del Acabús descendió para auxiliar a las ocupantes del automóvil y consiguió sacar a la niña.
En las maniobras también participaron trabajadores de una empresa repartidora de Coca-Cola, quienes, según explicó posteriormente el padre de la menor, cortaron el paso de la corriente con su camión para facilitar el rescate.

La intervención conjunta permitió poner a salvo a la mujer y a su hija, en medio de una de las lluvias más intensas registradas este jueves en el puerto.
Horas después, desde la página de Facebook del restaurante La Pequeña España en Acapulco, el propietario publicó un mensaje dirigido a quienes ayudaron a su familia.
“A los héroes sin capa que arriesgaron su vida para salvar a mi hija y a mi esposa, comuníquense conmigo, les tengo una recompensa económica y un beneficio amplio para que siempre puedan comer gratis en el restaurante de La Pequeña España en Acapulco sin restricciones, bebidas, mariscos, paella, lo que quieran”, escribió.
“Esto ni siquiera cubre todo el agradecimiento que les tengo. Dios los bendiga”, agregó.
En los comentarios, el restaurantero precisó que uno de los rescatistas era usuario del Acabús y reconoció la participación de los trabajadores del camión repartidor.
La publicación generó cientos de reacciones de personas que reconocieron la solidaridad de quienes intervinieron sin esperar una recompensa.
“Mientras unos se ríen, otros ayudan”, escribió un usuario, mientras otros compartieron el mensaje para contribuir a localizar a los participantes.
Incluso, el propietario de una barbería del centro de Acapulco ofreció cortes de cabello gratuitos para los rescatistas, como muestra de reconocimiento.
El rescate ocurrió durante una jornada en la que las precipitaciones asociadas con la tormenta tropical Simón provocaron inundaciones en distintas avenidas de Acapulco, dejando vehículos varados y personas atrapadas por las corrientes.
En otros puntos de la ciudad, estudiantes del Instituto Tecnológico de Acapulco y de distintos planteles educativos también requirieron apoyo para trasladarse, mientras elementos del Ejército, Marina y corporaciones estatales movilizaron vehículos para auxiliar a la población.
La familia rescatada se encuentra a salvo y, hasta la tarde de este jueves, el propietario del restaurante continuaba buscando a las personas que ayudaron a salvar a su esposa y a su hija, para agradecerles el acto de solidaridad que evitó una tragedia.




