octubre 14, 2026

Persistencia de dinastías familiares en municipios de Guerrero: los desafíos rumbo a 2027

EN ESTADO CRÍTICO

MARIELA DÍAZ SANDOVAL /

Acapulco, 14 de octubre de2026. El proceso electoral arrancó en septiembre, sin embargo, desde finales de 2025 se avizoraba una férrea contienda por las candidaturas, en particular dentro de Morena y sus aliados, el PT y el PVEM. Antes de su inicio, se aprobaron varias reformas, una de ellas central para contener las aspiraciones de quienes pretendan suceder en el cargo a alguno de sus familiares.

Aunque la reforma constitucional contra el nepotismo electoral y la reelección consecutiva será aplicable hasta 2030, Morena decidió adoptar únicamente la regla contra el nepotismo desde las elecciones de 2027, no sin generar sobresaltos. Para Guerrero, el caso más emblemático es el del senador Félix Salgado Macedonio, quien durante meses ha mantenido abierta la posibilidad de contender por la gubernatura del estado, actualmente ocupada por su hija. Aunque no se registró en el proceso interno de Morena por la coordinación, el episodio mostró las tensiones provocadas por la aplicación anticipada de esta regla. Desafortunadamente, no se trata de un hecho aislado.

Para esta reflexión aportaré únicamente algunos datos sobre la titularidad de las presidencias municipales; es decir, aquellos casos en los que quien ocupa la presidencia municipal es relevado por algún familiar. Esta preocupación forma parte de los estudios sobre las élites políticas, en particular del análisis de la reproducción de las dinastías familiares.

Sobre sus estrategias de supervivencia identifico, al menos, dos patrones. El primero es la sucesión familiar después de agotar la posibilidad de reelección inmediata. En estos casos, una persona gobierna durante dos periodos consecutivos y posteriormente es relevada por algún integrante de su familia. Destaca Jorge Sánchez Allec, quien ganó en Zihuatanejo de Azueta en 2018 con PRI-PVEM y en 2021 con PRI-PRD, y su esposa, Lizette Tapia Castro, electa en 2024 por la coalición PAN-PRI-PRD. En Coyuca de Catalán, Eusebio Echeverría Tabares ganó por el PRD en 2018 y por PRI-PRD en 2021; mientras que en 2024 fue sucedido por su hija, Ma. Esbeydi Echeverría García, postulada por PAN-PRI-PRD.

Un proceso semejante ocurrió en Zitlala, donde Rogelio Ramos Tecorral ganó en 2018 con la coalición PAN-PRD-MC, y se reeligió en 2021 por el PRI-PRD. En 2024 fue sucedido por su hija, Khalia Areli Ramos Decena, postulada por el PRD. También está el caso de San Miguel Totolapan en donde Juan Mendoza Acosta ganó en 2015 por el PRD, y se reeligió en 2018 por la coalición PAN-PRD-MC; posteriormente, su hijo, Conrado Mendoza Almeda, obtuvo la presidencia municipal en 2021 por el PRD. Ambos fueron asesinados en 2022.

El segundo patrón es la flexibilidad partidista; es decir, la capacidad de estas familias para cambiar de bandera electoral. El caso emblemático es Tlalchapa, donde la familia Eguíluz-Mora ha gobernado desde 2012 mediante distintas opciones partidistas (PRD en 2012, PRD-PT en 2015, PAN-PRD-MC en 2018, Morena en 2021 y PT-PVEM-Morena en 2024). Por la presidencia municipal han pasado Ma. Guadalupe Eguíluz Bautista, sus hijas Amalia y Tania Mora Eguíluz, así como Martín Mora Aguirre.

Otro ejemplo se encuentra en General Canuto A. Neri. Eleuterio Aranda Salgado ganó la presidencia municipal por el PRD en 2012. En 2015, su hermana, Rosa Elvira Aranda Salgado, lo sucedió en el cargo, pero bajo las siglas de Movimiento Ciudadano. El cambio ocurrió después de la salida de Eleuterio del PRD, en medio de pugnas internas. En 2024, él mismo regresó a la presidencia municipal por MC.

Estos son solo algunos ejemplos de sucesiones en el mismo cargo; no obstante, el abanico de posibilidades es más amplio. Rumbo a 2027 habrá que observar cómo aplicará Morena su regla interna, y qué harán las dinastías frente a ella. Sus trayectorias muestran que, cuando una vía partidista se cierra, puede optarse por otra, incluso dentro de la misma coalición.

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