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• Inseguridad y conflictos colocan la ciudad entre los focos rojos del país; Chilpancingo y Zihuatanejo con altos indicadores

MARISOL WENCES MINA /

Acapulco, 23 de enero de 2026.— Acapulco encabeza uno de los diagnósticos más adversos del país en materia de evaluación ciudadana sobre el desempeño del gobierno municipal. De acuerdo con la más reciente Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI, correspondiente a diciembre de 2025, solo 10.8 por ciento de la población considera que el gobierno de su ciudad, encabezado por Abelina López Rodríguez, es muy o algo efectivo para resolver los principales problemas urbanos. El resultado coloca a la administración municipal como la segunda peor evaluada a nivel nacional, únicamente por encima de Cuautitlán Izcalli y por debajo de Coatzacoalcos, y establece un escenario de debilitamiento institucional en el principal municipio de Guerrero.

La baja evaluación del gobierno municipal no ocurre en el vacío. En el mismo periodo, 76.7 por ciento de la población manifestó sentirse insegura en su ciudad, mientras que 34.1 por ciento reportó haber tenido conflictos o enfrentamientos con vecinos, personas desconocidas o autoridades, un incremento estadísticamente significativo frente al trimestre anterior. La coexistencia entre una percepción mayoritaria de inseguridad y el aumento de la conflictividad social ofrece un entorno urbano donde convergen desgaste cotidiano y la erosión de la relación entre ciudadanía y autoridad.

En Chilpancingo, gobernado por Gustavo Alarcón Herrera, la percepción de inseguridad alcanza niveles aún más críticos. El 86.4 por ciento de la población considera inseguro vivir en la capital del estado, una proporción que la mantiene entre las ciudades con peor evaluación del país en este rubro. A ello se suma un aumento significativo de los conflictos sociales: 38.8 por ciento de las personas reportó enfrentamientos, frente al 28.2 por ciento registrado tres meses antes. La capital concentra así dos de los indicadores más sensibles de la ENSU: alta percepción de inseguridad y deterioro de la convivencia social.

En Ixtapa-Zihuatanejo, bajo la administración de Lizette Tapia Castro, el comportamiento es distinto, aunque no exento de negativos. En este municipio turístico, la percepción de inseguridad descendió de 69.1 a 64.1 por ciento, lo que lo convierte en la única ciudad de Guerrero con una mejora estadísticamente significativa en este indicador. Sin embargo, 35.5 por ciento de la población reportó conflictos o enfrentamientos, sin variaciones relevantes respecto al trimestre previo, lo que sugiere que la reducción del miedo no se ha traducido en un alivio sostenido del clima social. En contraste la percepción de la ciudadanía de que su gobierno puede resolver problemas, está por encima de la media nacional.

Los resultados del INEGI se difunden en un en medio de cuestionamientos políticos y administrativos hacia el gobierno municipal de Acapulco de Abelina López, mientras que en Chilpancingo persiste una percepción de inseguridad crónica que erosiona el papel de Gustavo Alarcón al frente de la capital del estado.

Lee el estudio completo del INEGI

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