• El ex presidente mexicano calificó la acción del gobierno de Trump como un “secuestro” y una violación al derecho internacional
• Dijo hablar desde sus convicciones libertarias y respaldó a la presidenta Claudia Sheinbaum
REDACCIÓN /
Acapulco, 3 de enero de 2026. El ex presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, condenó públicamente la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte del gobierno de Estados Unidos, al considerar que se trata de un “prepotente atentado a la soberanía del pueblo de Venezuela” y del “secuestro de su presidente”.
En un pronunciamiento difundido este fin de semana, López Obrador señaló que, aunque está retirado de la política, sus convicciones le impiden guardar silencio ante lo ocurrido. “Ni Bolívar ni Lincoln aceptarían que el gobierno de Estados Unidos actuara como una tiranía mundial”, expresó, al establecer un paralelismo histórico para cuestionar la actuación de Washington.
El ex mandatario mexicano dirigió además un mensaje directo al presidente estadounidense Donald Trump, a quien pidió no actuar desde la autocomplacencia ni dejarse influir por sectores belicistas. “Mande al carajo a los halcones; usted tiene capacidad para actuar con juicio práctico”, afirmó, y advirtió que “la efímera victoria de hoy puede ser la contundente derrota del mañana”.
López Obrador subrayó que la política internacional no debe basarse en la imposición y recordó el principio juarista de que “el respeto al derecho ajeno es la paz”, atribuido al ex presidente mexicano Benito Juárez.
En su mensaje, también expresó respaldo a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, al señalar: “Soy mexicano con mucho orgullo, pero también latinoamericano. Apoyo incondicionalmente a mi presidenta”.
El pronunciamiento cerró con una frase que marcó distancia del tono habitual del ex mandatario: “Por ahora no le mando un abrazo”.
Las declaraciones de López Obrador se dan en un contexto de creciente tensión internacional tras la captura de Maduro, y lo colocan como una de las voces latinoamericanas de mayor peso político que cuestionan abiertamente la actuación del gobierno estadounidense.









































