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ROBERTO RAMÍREZ BRAVO   /

 

Acapulco, 24 de julio de 2020.

El regidor Alaín Rodríguez Serrano, presidente de la Comisión de Cultura del Cabildo porteño, fue objeto de un escándalo mediático al aparecer en un video donde policías de Tránsito municipal lo acusan de haberse pasado cuatro semáforos en rojo, en estado de ebriedad, y de actuar con prepotencia amparándose en su posición como regidor.

El video circuló rápido en medios de comunicación, y en redes sociales, con un denominador común: el edil acapulqueño fue inmediatamente llevado a juicio popular y condenado. Incluso, hubo reacciones de actores políticos, como el dirigente estatal de Morena, Marcial Rodríguez Saldaña, que anunció que llevaría el caso a los órganos partidarios para su investigación y sanción.

Los hechos habían ocurrido a las 23:40 horas del 22 de julio, aunque la mayoría de los medios que refirieron el asunto señalaron que ocurrió “en la madrugada”.

Al tratarse de alguien que ha sido controversial en su desempeño público -con algún escándalo de su vida privada, hasta el pleito público con su compañera de partido, la diputada local Yoloczin Domínguez- el incidente resultaba atractivo y la condena fácil. No solo desde las redes, que todo suelen resolverlo sin mayor esfuerzo, sino desde los medios de comunicación, algunos de los cuales narraron los hechos como si hubieran estado presentes y hubieran constatado que el regidor iba borracho y había insultado a los agentes.

Pero Alaín Serrano no quedó conforme, y más tarde presentó una denuncia contra los agentes que lo detuvieron. En un video posterior da su versión de los hechos y relata que salía de un velorio, que los semáforos en la Costera en ese momento estaban descompuestos, que no iba borracho sino con su esposa y un amigo, y que nunca ofendió a los agentes. Al contrario: dijo que estos lo trataron de extorsionar, y cuando él se identificó como regidor, armaron el video para perjudicarlo. Tan pronto como se supo esto, un grupo de abogados ofreció sus servicios para “defender” a los agentes de tránsito del abusivo regidor, y las redes siguieron tundiendo al edil.

Sin embargo, el tema amerita un análisis sereno. En realidad, la condena al edil se basa simplemente en el dicho del agente que lo detuvo en la Costera. Hay un video, pero en él no consta nada: Alaín Rodríguez está sentado adentro del coche, con su esposa y otra persona. No dice ni hace nada. Desde afuera, y narrando sin encararlo -lo que hubiera podido mostrar cuál era la actitud del edil- el agente dice que están parando a un funcionario público “en estado de ebriedad pasándose los semáforos” y le insiste en una pregunta: “¿qué cargo tiene, señor”? y él mismo se responde: “el señor argumenta que es regidor de aquí de Acapulco y por eso se viene pasando los altos, insultando a la autoridad, ¿sí?, mire: no da la cara, no se quiere bajar del vehículo, no quiere dar documentos, los está negando, y él abusa de su poder diciendo que es regidor de Acapulco. ¿Sale? Va para las redes sociales”.

El agente narra desde lejos, el video no muestra en ningún momento que le hayan pedido sus documentos, lo cual habría sido bueno registrarlo, sobre todo si tenían el equipo para hacerlo, y si, como dice, “abusa de su poder”. Pero no. Si los policías hicieron una persecución durante cuatro semáforos, solo queda su dicho; y si discutieron, y el regidor fue grosero y prepotente, también. No hay registro de ello. El único registro es la voz del agente y la actitud pasiva del edil.

La expresión “¿Sale? Va para las redes sociales”, es otro asunto que debería preocupar a los ciudadanos. La doctrina jurídica establece que el ciudadano puede hacer todo lo que la ley no le prohíba, pero la autoridad solo puede hacer lo que la ley le autoriza expresamente. Así que al no existir ninguna facultad para videograbar a un ciudadano -así sea en la comisión de un delito- y exhibirlo en las redes sociales, los agentes están actuando fuera del marco legal. Los derechos humanos de un detenido o de un posible infractor, son vulnerados con esta acción, que en este video no deja lugar a dudas de quién lo filtró a las redes sociales.

No es la primera ocasión en que agentes de tránsito detienen a un infractor o presunto infractor y lo exhiben en las redes sociales. Apenas le pasó al ex dirigente del SNRP en Acapulco, Julio Vázquez, que fue exhibido por el agente que lo detuvo, por conducir su moto sin documentación. La cuestión es que si alguien es responsable de algún delito debe responder ante las instancias correspondientes, no ante las redes sociales, y menos, exhibidos por los agentes que lo detienen.

Está bien que el regidor haya acudido a las instancias legales para dirimir este asunto, para dilucidar quién tiene la razón en torno a los hechos de esa noche: si iba borracho o si no, y si los agentes lo quisieron extorsionar o no.

De modo que en este caso hay dos temas que dilucidar y, en su caso, sancionar: si hubo abuso de autoridad por parte del edil o si lo hubo por parte de los agentes al intentar extorsionarlo e inventarle cargos; y, por otro lado, el evidente exceso en sus funciones, por parte de los agentes, sintetizado en la frase: “¿Sale? Va para las redes sociales”, y en la filtración del video a las mismas.

𝗘𝗡 𝗘𝗫𝗖𝗟𝗨𝗦𝗜𝗩𝗔, 𝗘𝗟 𝗥𝗘𝗚𝗜𝗗𝗢𝗥 𝗡𝗢𝗦 𝗖𝗨𝗘𝗡𝗧𝗔 𝗟𝗢 𝗤𝗨𝗘 𝗥𝗘𝗔𝗟𝗠𝗘𝗡𝗧𝗘 𝗦𝗨𝗖𝗘𝗗𝗜Ó, 𝗝𝗨𝗭𝗚𝗨𝗘 𝗨𝗦𝗧𝗘𝗗.

Posted by El Guerrero, Opinión Ciudadana on Thursday, July 23, 2020

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