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  • Proyecto académico documentará luchas sociales del estado entre 1984 y 2018

MARISOL WENCES MINA /

Acapulco, 6 de marzo de 2026.— Un proyecto de investigación impulsado por la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro) busca documentar y analizar el papel que han tenido los movimientos sociales y populares en la configuración de la vida política y los procesos de democratización en el estado durante las últimas décadas.

El proyecto, titulado “Caracterización y análisis de movimientos sociales y populares en Guerrero (1984-2018). La lucha por la democratización desde los márgenes”, fue presentada este viernes en el auditorio de la Facultad de Derecho de Acapulco durante el cierre del cuarto coloquio interdisciplinario de estudiantes de posgrado, realizado del 3 al 6 de marzo.

El encuentro reunió a estudiantes de la Maestría en Estudios de Violencias y Gestión de Conflictos y del Doctorado en Estudios de Violencias y Derechos Humanos, ambos programas adscritos a la Facultad de Derecho de Acapulco, así como a estudiantes de la Maestría en Ciencia Política del Instituto Internacional de Estudios Políticos Avanzados Ignacio Manuel Altamirano (IIEPA-IMA).

El proyecto forma parte de investigaciones financiadas por la Secretaría de Ciencias, Humanidades y Tecnologías y se desarrolla en el marco de la Red Latinoamericana de Estudios Subnacionales (RELADES), con la participación de investigadores, docentes y estudiantes de diversos programas académicos.

La responsable técnica del proyecto, la doctora Mariela Díaz Sandoval, explicó que la investigación surge a partir de la necesidad de revisar el papel que ha tenido Guerrero en los procesos de cambio político y democratización, más allá de las interpretaciones centradas únicamente en las instituciones.

“Nos preguntábamos cuál era el papel de Guerrero en toda esta discusión sobre la democracia”, señaló durante su exposición, al explicar que una parte importante de la ciencia política ha centrado su atención en las reformas institucionales, dejando de lado los procesos sociales que se desarrollan en los territorios.

El proyecto plantea como pregunta central cómo los movimientos sociales y populares surgidos entre 1984 y 2018 han configurado la vida política local y qué logros democráticos han emergido a partir de estas luchas.

Entre los objetivos se encuentra mapear, caracterizar y clasificar al menos 34 movimientos sociales que han tenido presencia en Guerrero durante ese periodo, así como analizar sus trayectorias organizativas, sus repertorios de acción colectiva y su influencia en la ampliación de derechos y espacios de participación política.

Durante la presentación, la investigadora Carolina Muñoz expuso avances del repositorio de movimientos sociales que se construye como parte del proyecto. Explicó que el análisis preliminar permitió identificar tres momentos en la evolución de la movilización social en el estado.

El primero corresponde al periodo que va de la década de 1980 a finales de los noventa, cuando resurgen movimientos populares vinculados con demandas estructurales, entre ellas conflictos agrarios, luchas campesinas y disputas políticas por el poder local.

Un segundo momento se ubica entre el año 2000 y 2012, caracterizado por la emergencia de demandas relacionadas con el reconocimiento de derechos y la justicia social.

A partir de 2013 se observa un tercer periodo en el que distintos actores sociales comienzan a impulsar formas de organización orientadas a la construcción de alternativas comunitarias frente a contextos de violencia e inseguridad.

En este contexto, la investigadora mencionó experiencias de organización comunitaria indígena como la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias–Policía Comunitaria (CRAC-PC), surgida en 1995 y que cuenta con casas de justicia en municipios de la Montaña y la Costa Chica, entre ellos Ayutla de los Libres.

El proyecto contempla además el análisis a profundidad de cinco casos representativos de movilización social en Guerrero, entre ellos las luchas urbano-populares por vivienda en las décadas de 1980 y 1990, la experiencia de la CRAC-PC, los movimientos políticos de izquierda vinculados con la apertura electoral, la resistencia magisterial y el movimiento por la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.

El maestro Jorge Hanemann, encargado del diseño de la base de datos del proyecto, explicó que uno de los productos centrales será la creación de un repositorio que permita integrar información cualitativa y estadística sobre los movimientos sociales del estado.

La intención, dijo, es desarrollar una base de datos estructurada que permita analizar relaciones entre variables, redes de actores y narrativas de movilización, más allá de la simple descripción estadística de los acontecimientos.

Durante la sesión de preguntas, la doctora Díaz Sandoval señaló que el proyecto mantiene apertura para incorporar nuevos casos conforme avance la investigación y que una parte importante del trabajo consiste en la recopilación y sistematización de documentos y archivos históricos.

Explicó que el objetivo es identificar los mecanismos que permiten entender por qué algunos movimientos sociales logran consolidarse o mantenerse en el tiempo, mientras otros desaparecen.

Las actividades del coloquio incluyeron también el taller “Semánticas de la violencia”, impartido por el investigador Nelson Arteaga Botello, así como la presentación de diversos proyectos de investigación desarrollados por estudiantes de posgrado de la Universidad Autónoma de Guerrero.

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