agosto 2, 2026

Julio, mes de revoluciones

Reflexiones de un obrero que lee

MARCO ANTONIO PAZ PALACIOS /

Acapulco, 02 de agosto. Este trabajo no pretende ser una clase de historia; aunque el mes terminó, es importante ponerlo en la mesa. Esta es solo una reflexión de la coincidencia del mes de julio con dos revoluciones que cambiaron en el mundo la forma de gobernar para siempre.

La primera, el 4 de julio, la Revolución de Independencia de Estados Unidos de América, de 1765 a 1783. En 1776 los colonos se organizan y, guiados por las ideas de la Ilustración, forman lo que denominaron Congreso Continental en la ciudad de Filadelfia, redactando lo que llamaron Declaración de Derechos del Hombre y también la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América. Ahí comienzan a desarrollar una Constitución, la cual sentaría las bases del nuevo Estado y sería aprobada en 1787.

Francia y España apoyan a los colonos militarmente y los ingleses son derrotados en 1781. Inglaterra firma la paz en 1783, reconociendo la independencia de los Estados Unidos de América.

Diseñan su forma de gobierno como República, aplicando la separación de poderes, idea que toman de la Ilustración, concretamente de Montesquieu, con lo cual organizaron el sistema de los tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial, independientes entre sí para evitar abusos, dando origen a la democracia burguesa que hasta el día de hoy aún nos rige en muchos países, incluido el nuestro.

La Revolución Francesa. De 1789 a 1799.

El 14 de julio, con la toma de la Bastilla, inicia la Revolución Francesa, marcando el inicio del levantamiento contra la monarquía absolutista y los privilegios de la nobleza.

Durante los primeros años de la Revolución se produjeron reformas moderadas, incluyendo la abolición de los privilegios feudales y la redacción de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano.

En 1792 se instaura la Primera República y comienza el periodo conocido como “el Terror”, caracterizado por la violencia política y la ejecución de personajes como Luis XVI y María Antonieta.

En 1795 se estableció el Directorio, un régimen republicano que buscó estabilizar Francia tras años de agitación política. El periodo revolucionario concluye en 1799 con el golpe de Estado de Napoleón Bonaparte, quien asumió el poder y puso fin a la Primera República.

La Revolución Francesa duró diez años, transformando la política, la sociedad y la economía de Francia, sentando los cimientos de la Edad Contemporánea, guiados por los ideales de libertad, igualdad y fraternidad, lema de la Revolución Francesa.

Este par de revoluciones, surgidas ambas en julio y guiadas por las ideas de la Ilustración, ponen fin al feudalismo y la aristocracia como clase dominante, dando paso al capitalismo y a la burguesía como clase dominante y al proletariado como clase antagónica y revolucionaria.

Fuentes:

Enciclopedia Humanidades.

Enciclopedia Historia Universal.

Ambas digitales.

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