Muere Francisco Rodríguez; él y Minerva Bello esperaron sin respuesta a su hijo Everardo, uno de los 43
- El padre del normalista desaparecido falleció en Omeapa ocho años después que su esposa; ambos murieron sin conocer el paradero de su hijo
REDACCIÓN /
Chilpancingo, 21 de agosto de 2026.- Francisco Rodríguez Morales, padre de Everardo Rodríguez Bello, uno de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos en septiembre de 2014, falleció durante la madrugada de este viernes en la comunidad de Omeapa, municipio de Tixtla.
Don Pancho, como era conocido, murió sin conocer el paradero de su hijo, ocho años después del fallecimiento de su esposa, Minerva Bello Guerrero, quien participó junto con él en la búsqueda de los estudiantes.
Felipe de la Cruz Sandoval, primer vocero del colectivo Nos Faltan 43, confirmó el deceso y dijo que causó sorpresa entre los familiares, pues no tenían conocimiento de que Francisco Rodríguez padeciera alguna complicación de salud.
Hasta el momento no se ha informado la causa de su muerte. Los servicios funerarios se realizarán en Omeapa, comunidad ubicada a unos 15 minutos de la cabecera municipal de Tixtla, donde se encuentra la Normal Rural Raúl Isidro Burgos.
De la Cruz lamentó que otro padre haya muerto sin conocer lo ocurrido con los jóvenes atacados y desaparecidos durante la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014 en Iguala.
Francisco Rodríguez se preparaba para participar en una nueva reunión de las madres y padres de los normalistas con la presidenta Claudia Sheinbaum, prevista para el próximo 24 de septiembre, cuando se cumplirán casi 12 años de la desaparición, indicó el profesor.
Everardo Rodríguez Bello es originario de San Juan Omeapa y era conocido como Kali o Kalimba. Es el cuarto de siete hermanos y antes de ingresar a la Normal de Ayotzinapa trabajaba en el campo para ayudar a su familia.
También jugaba futbol, montaba a caballo y formaba parte, junto con tres de sus hermanos, de la Banda de San Juan Omeapa. Tenía 19 años cuando fue desaparecido y cumplió 20 el 5 de enero de 2015, mientras su familia ya lo buscaba, de acuerdo con el perfil realizado por la periodista Ixchel Cisneros.
La madre, Minerva Bello Guerrero, conocida como doña Mini o la Tía Mine, falleció el 4 de febrero de 2018, después de padecer cáncer. Fue la primera madre del colectivo que murió desde los ataques de Iguala.
Minerva participó durante más de tres años en marchas y actividades para exigir la presentación con vida de Everardo y sus compañeros, hasta que su estado de salud le impidió continuar.
Ese mismo año fue creado en Chilpancingo el Centro de Derechos de las Víctimas de la Violencia Minerva Bello, llamado así para honrar su memoria y su lucha. El organismo brinda acompañamiento jurídico y psicosocial a víctimas de desaparición, desplazamiento y otras formas de violencia en Guerrero.
El centro fue fundado por José Filiberto Velázquez Florencio, sacerdote y defensor de derechos humanos que en octubre de 2023 sobrevivió a un ataque armado en la carretera Chilpancingo-Tixtla.
A finales de 2025, Velázquez Florencio fue obligado a salir de Guerrero por amenazas que atribuyó al grupo delictivo Los Ardillos, después de participar en labores de acompañamiento a víctimas y gestiones de diálogo para contener enfrentamientos entre organizaciones criminales.
Con el fallecimiento de Francisco Rodríguez, suman siete las madres y padres de estudiantes incluidos originalmente entre los 43 que han muerto desde 2014, mientras el caso continúa sin esclarecerse plenamente.




