- Llama el clérigo a las autoridades a garantizar la preservación de su cultura y costumbres, ante el desafío de la Inteligencia Artificial
Ana Lilia Torres /
Acapulco, 10 de agosto de 2025. En el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, el arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González hizo un llamado a las autoridades a garantizarles sus derechos y acceso a mejores condiciones de vida, ante los cambios mundiales que amenazan su cultura e identidad.
En su mensaje dominical, el clérigo señaló que el sábado 9 de agosto se conmemoró la lucha que libran los pueblos originarios, por mantener su lengua, cultura y tradiciones, a pesar de las condiciones que enfrentan en la sociedad actual.
«A pesar de los esfuerzos gubernamentales y de muchas asociaciones y grupos, muchos de estos pueblos siguen viviendo situaciones de rezago en salud, educación, vivienda, servicios públicos, nivel de ingresos, y miran amenazada su cultura e identidad», indicó el representante católico.
Destacó que en Guerrero hay presencia sobre todo de cuatro grandes pueblos originarios: el amusgo, el tlapaneco, el mixteco y el náhuatl, cuya lengua y cultura se deben de apreciar, cuidar y fortalecer.

Expuso que este año la celebración se ha orientado hacia el tema de los “Pueblos Indígenas e inteligencia artificial: Defendiendo sus derechos de cara al futuro”, por ser un desafío para la preservación de sus costumbres.
«La Inteligencia Artificial engloba todas aquellas ciencias, teorías y técnicas dirigidas a hacer que las máquinas reproduzcan o imiten, en su funcionamiento, las capacidades cognitivas de los seres humanos”, indicó.
El prelado católico señaló que la misma ONU advierte que “la inteligencia artificial está cambiando el mundo rápidamente. Para los Pueblos Indígenas, esto representa tanto una oportunidad como un riesgo”.
Advirtió que la ciencia y la tecnología no garantizan que las fuerzas que ponen en nuestras manos sean utilizadas siempre para construir el bien de la humanidad y pueden convertirse en una grave amenaza, como por ejemplo la energía atómica. Por ello, es necesario que estén sujetas a normas éticas que garanticen su uso para bien de todos.
“Para liberar todo el potencial de la IA, los Pueblos Indígenas deben ser reconocidos como titulares de derechos, co-creadores y tomadores de decisiones. La inclusión significativa, la soberanía sobre sus datos y la innovación con base cultural son clave para garantizar que la IA empodere a sus comunidades, sin dejar a nadie atrás”, dijo.
Finalmente, el prelado católico pidió que cada ciudadano esté preparado para hacer buen uso de la Inteligencia Artificial y a la autoridad corresponde crear las condiciones para que ese buen uso sea posible y fructífero.









































