Texto y fotos: Daniela Rea VERACRUZ, VERACRUZ.- Son las cuatro de la tarde en la calle Abeto, en una colonia de interés social al norte del puerto de Veracruz. Rosalía Castro está sentada en el sofá y Guadalupe Contreras está frente a ella. Casi no hablan, apenas tienen energía para recibir el





