junio 5, 2026

Tormentas Flossie y Barry colocan a México “entre dos fuegos”: lluvias intensas en ambos litorales

  • Provocarán lluvias intensas en distintas regiones del país; autoridades mantienen vigilancia en ambos litorales

REDACCIÓN /

Acapulco, 29 de junio de 2025. México enfrenta la influencia simultánea de dos tormentas tropicales activas: Flossie en el océano Pacífico y Barry en el Atlántico. Ambos sistemas están generando lluvias de fuerte intensidad en diversas regiones del país, principalmente en zonas costeras del sur y sureste.

La tormenta tropical Flossie se localiza a 390 kilómetros al sur de Acapulco, Guerrero, y a 780 km al sureste de Manzanillo, Colima. De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), presenta vientos sostenidos de 65 km/h, rachas de hasta 85 km/h y se desplaza hacia el oeste a 15 km/h. Sus bandas nubosas están provocando lluvias torrenciales en Oaxaca (entre 150 y 250 mm) e intensas en la costa y norte de Guerrero, así como en el noreste, este y sur de Michoacán (de 75 a 150 mm). También se reporta viento con rachas de hasta 90 km/h y oleaje elevado, de entre 3 y 4 metros, en las costas de Guerrero y Oaxaca.

En el Golfo de México, la tormenta tropical Barry avanza con dirección noroeste. Su centro se ubicó este sábado a 265 km al sureste de Tampico, Tamaulipas, y a 140 km al este-sureste de Tuxpan, Veracruz, con vientos máximos sostenidos también de 65 km/h y rachas de 85 km/h. Se prevén lluvias extraordinarias en el centro y norte de Veracruz y en el norte y este de Puebla (más de 250 mm), así como lluvias torrenciales en el centro y sur de Tamaulipas y lluvias intensas en sectores de San Luis Potosí e Hidalgo.

Debido a estos fenómenos, el SMN y la Conagua han establecido zonas de vigilancia por efectos de tormenta tropical desde Zihuatanejo, Guerrero, hasta Cabo Corrientes, Jalisco, en el Pacífico; y de Boca de Catán, Tamaulipas, hasta Tecolutla, Veracruz, en el Golfo. Las autoridades han reiterado la importancia de mantenerse informados, especialmente por el riesgo de deslaves, crecida de ríos y acumulación de agua en zonas bajas.

Aunque este tipo de configuración meteorológica —dos sistemas tropicales activos en ambos océanos— no es inédita, sí genera condiciones que requieren monitoreo constante. En 2013, una situación similar con los ciclones Ingrid y Manuel generó afectaciones severas. Actualmente, los modelos meteorológicos y los protocolos de protección civil permiten dar seguimiento puntual a este tipo de escenarios, y hasta el momento no se ha reportado una afectación comparable.

Se recomienda a la población consultar los pronósticos actualizados en fuentes oficiales así como seguir las indicaciones de Protección Civil en sus municipios.

Related Posts