junio 5, 2026

Las mujeres que gobiernan amplían la aceptación entre sus gobernados.

  • ¿Por qué a un año de gestión en el gobierno de la República y a casi cuatro de ejercicio gubernamental en la entidad la popularidad tanto de la presidenta como de la gobernadora en lugar de decrecer, repunta?

GEOVANNI MANRIQUE PASTOR /

Acapulco, 01 de octubre de 2025. Contrario a la regla que la real politik sostiene, sobre la relación inversamente proporcional entre el tiempo de gestión de un gobierno y sus niveles de aceptación o la evaluación sobre su desempeño; en México y Guerrero hay un comportamiento atípico, anormal, inaudito, inverosímil incluso, pues aún con la persistencia de fenómenos sociales y políticos de fuerte calado como la inseguridad relacionada con la preminencia de grupos de la delincuencia organizada que fungen como poderes fácticos en enclaves y regiones tanto del país como de la entidad, la popularidad, identificación y aceptación ciudadana tanto de la presidenta como de nuestra gobernadora van a la alza.

¿Por qué a un año de gestión en el gobierno de la República y a casi cuatro de ejercicio gubernamental en la entidad la popularidad tanto de la presidenta como de la gobernadora en lugar de decrecer, repunta? Sin lugar a dudas la principal causa de ello se debe al fuerte contenido social de las políticas redistributivas elevadas a rango constitucional y que han reflejado una disminución significativa de la pobreza, tal como lo indican los datos estadísticos en torno a la evaluación de la pobreza y desigualdad. En Guerrero, el contenido social del gobierno local ha ido acompañado de la cercanía de nuestra gobernadora con la ciudadanía en los momentos más difíciles y complejos que ha vivido la entidad; baste con citar el caso de su intervención y el de su estructura político-administrativa, tras el embate del huracán Otis en las costas del pacífico. Por otro lado, una cantidad importante de recursos públicos se destinan al desarrollo de infraestructura física para las comunicaciones y transporte de las comunidades más distantes de la entidad, así como a la atención a sectores desprotegidos entre los que se encuentran las mujeres indígenas, las mujeres jóvenes, la niñez y los adultos mayores.

Asimismo, es importante mencionar que la izquierda mexicana, en su oportunidad de gobernar, ha definido un programa ideológico claro que integra un componente político y otro económico que le da coherencia, consistencia, pertinencia y sentido a sus acciones. Al dar por concluido el periodo del modelo económico neoliberal, el presidente Andrés Manuel inauguró una nueva etapa de gestión de la economía y la política al que dio continuidad la presidenta Claudia Sheinbaum; el Humanismo Mexicano como modelo económico consiste en atender por salud pública y social, primero, a los pobres y desprotegidos, fortalecer la economía nacional mediante una política de robustecimiento del mercado interno mediante el incentivo de consumo de lo local así como incentivar la competitividad de los productos nacionales respecto de los provenientes del mercado global, conducir una política tributaria de transparencia y progresividad en la que paguen primero los que más tienen y anular los privilegios fiscales mediante subvenciones o exenciones que, como lo muestra el caso de Ricardo Salinas Pliego y su grupo empresarial, durante años mermaron significativamente el funcionamiento de las finanzas públicas.

El Humanismo Mexicano también es un modelo político que como programa está estructurado en dar más poder al mayor número posible de personas en el mayor número de asuntos de carácter público. La Reforma del Poder Judicial, la perspectiva de una Reforma Electoral que reduzca los altos costes de una democracia procedimental consolidada; así como el rediseño institucional que, acorde con los problemas públicos del país, se ajuste a las necesidades y requerimientos políticos de nuestro momento, dan muestra que estamos ante la inauguración de una época en el que hay una mayor integración de la ciudadanía en los quehaceres de la cosa pública, con una importante emergencia de actores sociales que a través de distintos medios y con una capacidad importante de influencia, opinan e inciden en el debate público local, regional y nacional, en un momento en que la oposición se encuentra desdibujada, sin rumbo ni dirección, sin programa ni horizonte que guíe su acción política, y que en su desesperación empieza a comportarse de la forma en que lo hizo el conservadurismo decimonónico que prefirió entregar en manos extranjeras el devenir de nuestra joven nación.

Este momento de la política dista mucho del autoritarismo de partido hegemónico que controló por más de 70 años el país a través de ese instrumento político conocido por todas y todos: El PRI; si bien no contamos con un pluralismo político competitivo, las circunstancias de la nación han delineado un momento de casi Unidad Nacional, del que es preciso cuidar quiénes y bajo qué preceptos podrían tener la oportunidad de acceder a los espacios de representación y autoridad política para evitar que se trastoquen, deformen, banalicen y confundan el conjunto de principios que condujeron a un número importante de mexicanas y mexicanos a volcarse por la opción que representa la 4T, que en esencia significa transformar y, en una perspectiva de mayor calado, transustanciar; es decir, que el cambio no sólo sea de forma sino de contenido, no sólo de apariencia sino de esencia.

A un año de distancia del inicio de la gestión presidencial de la doctora Claudia y a cuatro del de la maestra Evelyn, tenemos por delante una intensa y profunda agenda gubernamental sobre la que habrá que reflexionar, argumentar, debatir, gestionar y conciliar cuando sea necesario; porque el ejercicio de gobierno en un contexto democrático sustantivo, significa llevar la mayor cantidad de asuntos públicos a la luz para su escrutinio, por incómodos que parezcan, por delicados que resulten.

Esa agenda seguramente incluirá procesos de reforma política y administrativa, de ajuste tanto en el funcionamiento y operación de las instituciones públicas del país como en los distintos órdenes de gobierno; de la misma forma en que será preciso conducir la política económica de la República con la cautela necesaria para garantizar no sólo estabilidad, sino crecimiento con desarrollo para redistribuir la riqueza de tal forma que continuemos cerrando las brechas de desigualdad, marginación y pobreza en el país, empezando por aquellos lugares que más lo necesiten.

Si me dijeran pide un deseo…

Preferiría que los liderazgos progresistas del mundo asuman no sólo una postura de rechazo al Holocausto que Israel ha emprendido contra el pueblo Palestino, sino que promuevan la movilización mundial en torno a la inaceptabilidad de los medios reprobables que ha emprendido Israel con la connivencia de Estados Unidos de Norteamérica. Ojalá que a la brevedad termine el genocidio en la franja de Gaza.

También preferiría que el problema de violencia en Guerrero, generado por la disputa territorial por el control del trasiego de drogas, se intentara resolver no únicamente desde una política de seguridad que combata a las estructuras de este poder fáctico; sino desde un conjunto de estrategias que atiendan, por un lado, las causas económicas, culturales y sociales que incentivan la producción y, por otro, que atiendan el creciente consumo entre la niñez y juventudes de la entidad. Porque cada vez es más perceptible que dejamos de ser un lugar de producción para convertirnos en un lugar de consumo también.

La paz, la tranquilidad, la armonía y la prosperidad de los pueblos, por necesidad, debe ocupar el lugar privilegiado y prioritario que le corresponde en la agenda pública y la agenda de todos los gobiernos, desde lo local hasta lo global; porque sólo con ellas, es más probable construir sociedades plenas.

Related Posts