El golpe de mano de Morena
ROBERTO RAMÍREZ BRAVO /
Acapulco, 26 de junio de 2026. Lo que hizo la dirigencia nacional de Morena el jueves, a través de la secretaria de Elecciones, Citlali Hernández, fue lo más parecido a un golpe de mano sobre el escritorio y una frase contundente: ¡¿No entiendes que no?!
“No puede haber una figura estatal que coordine trabajos de organización en un estado que está gobernado por un familiar. Así de claro lo decimos”, expresó la dirigente morenista.
Esa fue la respuesta a un mensaje lanzado en la noche del miércoles por el senador guerrerense, Félix Salgado Macedonio, en el que planteaba con toda claridad que se le permitiera solo competir por la coordinación de los comités de defensa de la 4T, que es un cargo partidista y en el cual no tiene ningún familiar a quien vaya a suceder. Desde esa posición, había dicho Salgado, apoyaría a quien Morena designara candidato o candidata al gobierno del estado, en el entendido claro de que él no lo sería.
La respuesta fue contundente, y hasta con rudeza innecesaria: no.
“Yo confío -matizó Citlali Hernández- en la inteligencia de Félix” para que lo entienda.
El tema, al parecer, quedó definido. Félix Salgado no podrá ser candidato a gobernador, no podrá tampoco coordinar trabajos de organización de Morena, y por lo que se entiende, quedará absolutamente al margen.
Sin embargo, tiene sus resquicios. Para empezar, tiene razón Félix Salgado: el de coordinador, es un cargo interno de Morena. Se sabe que Morena suele usar ese cargo para definir su candidato o candidata, pero eso es algo relativo, porque también, desde que empezó a usar esta figura para eludir la fiscalización del INE, se ha dicho que no necesariamente quien ocupe este cargo tendrá la candidatura. Félix se acogió a este resquicio y pidió la coordinación, no la candidatura, lo dejó muy claro.
Citlali Hernández, sin embargo, contestó algo que no está avalado por la propia convocatoria de Morena, pues esta no dice que quien coordine los trabajos de organización no debe tener un familiar en el gobierno. El tema del nepotismo, aquí, no tiene nada que ver. Más bien, la postura de Morena parece decir: para Félix, nada.
Cuando Morena cambia sus criterios, para que el llamado “anti-nepotismo electoral” (aprobado en la Constitución para 2030) se aplique en 2027, lo hace enfocado en solo dos estados: Zacatecas y Guerrero. En el primero, Saúl Monreal, hermano del gobernador, había anunciado su intención de reemplazar a su hermano. En Guerrero, aunque como él lo dice, nunca se ha declarado aspirante, Félix Salgado aparece en todas las encuestas como el mejor posicionado para suceder a su hija la gobernadora Evelyn Salgado.
En los últimos meses, hubo un posicionamiento ambivalente en torno a si se le permitiría o no a Félix Salgado estar en la encuesta para definir la candidatura, y también de él, respecto a si quería o no participar. El martes, cuando se llevaron a cabo los registros presenciales, y el senador no acudió, pero dijo que lo pensaría y tendría hasta el sábado para registrarse, tanto la presidenta Claudia Sheinbaum, como Ariadna Montiel y Citlali Hernández, hicieron declaraciones para dejar en claro que sí iban a aplicar la regla del nepotismo electoral. No lo mencionaron, pero era para Félix el mensaje, pues Saúl Monreal ya había desistido de buscar ese cargo. También cerraron otras opciones, como la posibilidad de que la gobernadora pidiera licencia para que no hubiera un asomo de nepotismo. No es ético, dijo Ariadna Montiel. O que Félix participara en la encuesta representando a otro de los partidos aliados PT o Verde, que no tienen la limitante que solo Morena se autoimpuso. No se vale, dijo Citlali Hernández.
Por último, estuvo el tema de cerrarle el paso en la coordinación de tareas de organización. Nada, pues, ni siquiera eso. En realidad, no parece que auténticamente se trate del nepotismo, sino de cerrarle el paso.
El problema es que no solamente se va a desplazar a Félix Salgado. Al negarle siquiera la posibilidad de ser encuestado, Morena también le negó a los guerrerenses la posibilidad de ser consultados. Ello, porque hasta el momento, Salgado Macedonio es la persona más popular en torno a candidatura, y eso significa que el ciudadano común algo tendría que opinar en este debate.
Lo otro es que implica también el desplazamiento de todo un grupo político local, el más fuerte en este momento en el estado, porque, aunque en Morena están explícitamente prohibidos los grupos, estos existen y coexisten. Como dice la consigna, Félix no está solo, y aunque no se trate de entrar en confrontación con la dirigencia nacional, algún impacto debe tener en el ánimo de los guerrerenses la decisión cupular que no los toma en cuenta.Y lo otro es que la exclusión de Félix Salgado podría relacionarse con un intento por hacer un reacomodo de fuerzas en Guerrero, un estado altamente lopezobradorista, y todo mundo sabe que Salgado Macedonio es, en el país, uno de los cuadros visibles de López Obrador, aunque también ha declarado su lealtad con Claudia Sheinbaum.
El extremo sería que, desde una cúpula en la ciudad de México, se defina que lo que necesitan los guerrerenses (como si estos no tuvieran opinión propia) es una candidatura afín a esa cúpula y no la que vayan a decir los ciudadanos en la encuesta.




