México se dice satisfecho, pero ansiedad, depresión y dolor persisten: Inegi
- Una de cada cinco personas presentó indicios de ansiedad; el malestar emocional y físico fue mayor entre las mujeres y aumentó durante la vejez
REDACCIÓN /
Acapulco, 27 de agosto de 2026. Aunque la población mexicana calificó con 8.75 su satisfacción con la vida, detrás de esa valoración positiva persisten la ansiedad, la depresión, el dolor y las dificultades económicas, principalmente entre las mujeres y las personas adultas mayores.
Los resultados del Módulo de Bienestar Autorreportado (BIARE) 2026, presentado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), muestran que una persona puede sentirse satisfecha con su vida y, al mismo tiempo, experimentar preocupación, cansancio, dolor o incertidumbre económica.
En una escala de cero a 10, las personas de 12 años y más otorgaron una calificación promedio de 8.75 a su vida actual, superior al 8.65 registrado en 2025. El 64.5 por ciento se ubicó en los niveles más altos de satisfacción, con puntuaciones de nueve y 10.
Sin embargo, 21.8 por ciento presentó indicios de ansiedad durante las dos semanas anteriores a la entrevista. Esto significa que más de una de cada cinco personas reportó sentirse nerviosa o con los nervios de punta, o no poder dejar de preocuparse con una frecuencia considerada relevante por el instrumento aplicado.
Los indicios de depresión alcanzaron al 13.4 por ciento de la población. Para medirlos, el Inegi preguntó con qué frecuencia las personas habían sentido poco interés en sus actividades o se habían sentido deprimidas o sin esperanza.
Estas mediciones no equivalen por sí mismas a un diagnóstico médico, pero permiten identificar señales de malestar que podrían requerir atención.
Las mujeres presentaron una mayor afectación emocional. El 26.2 por ciento mostró indicios de ansiedad, frente al 16.7 por ciento de los hombres. En depresión, la proporción fue de 15.9 por ciento entre las mujeres y de 10.5 por ciento entre los hombres.
La ansiedad disminuyó ligeramente respecto de 2025, cuando llegó al 22.5 por ciento, pero los indicios de depresión aumentaron de 12.6 a 13.4 por ciento.
La edad también modificó la experiencia emocional. El mayor porcentaje de indicios de ansiedad se concentró entre las personas de 45 a 59 años, con 25.4 por ciento. Le siguió el grupo de 30 a 44 años, con 23.4 por ciento.
En cambio, la depresión alcanzó su mayor proporción entre las personas de 75 años y más: 22.1 por ciento, casi nueve puntos por encima del promedio nacional. El segundo porcentaje más elevado correspondió al grupo de 45 a 59 años, con 16.8 por ciento.
Los adolescentes de 12 a 17 años tuvieron los menores porcentajes de ansiedad y depresión, con 15.3 y 11.1 por ciento, respectivamente. También fueron quienes calificaron mejor su satisfacción con la vida, con un promedio de 9.39.
Dolor aumenta con la edad
El deterioro asociado con la edad también quedó reflejado en la experiencia del dolor físico o emocional durante los siete días anteriores a la entrevista.
El 60 por ciento de la población declaró no haber sentido dolor o haberlo experimentado de manera leve; 18 por ciento reportó dolor moderado; 14.6 por ciento, severo, y 7.4 por ciento, muy severo.
En conjunto, 22 por ciento de las personas de 12 años y más experimentó dolor severo o muy severo, es decir, más de una de cada cinco.
Las mujeres volvieron a presentar los mayores porcentajes. El 16.6 por ciento reportó dolor severo y 8.7 por ciento, muy severo. Entre los hombres, las proporciones fueron de 12.2 y seis por ciento, respectivamente.
En una escala de cero a 10, el promedio de dolor fue de 3.75 entre las mujeres y de 2.98 entre los hombres.
La presencia del dolor aumentó conforme avanzó la edad. Entre las personas de 75 años y más, 20.7 por ciento reportó dolor severo y 17.2 por ciento, muy severo. Ambas categorías sumaron 37.9 por ciento.
En ese grupo, solamente 35.3 por ciento declaró no haber sentido dolor o haberlo presentado de manera leve. Su promedio de dolor fue de 4.96, más del doble del 2.45 registrado entre los adolescentes.
Adultos jóvenes, con menor balance anímico
El balance anímico general, que contrasta cinco emociones positivas con cinco negativas experimentadas el día anterior, se mantuvo en terreno favorable, con un promedio de 5.34 en una escala de -10 a 10.
No obstante, los hombres obtuvieron un promedio de 5.66, frente al 5.07 registrado por las mujeres.
Las personas de 60 a 74 años presentaron el balance más alto, con 6.09. En contraste, el grupo de 18 a 29 años tuvo el menor, con 5.02.
Aunque los adolescentes encabezaron la satisfacción con la vida, entre la población adulta joven aparecieron mayores señales de desgaste emocional. Además, los grupos de 18 a 29, de 30 a 44 y de 45 a 59 años redujeron su balance anímico respecto de 2025.
El retroceso más marcado se observó entre las personas de 45 a 59 años. Su balance disminuyó de 5.51 a 5.08, con caídas particularmente visibles en tranquilidad frente al estrés y en energía frente al cansancio.
Seguridad, el aspecto peor evaluado
Los resultados muestran una separación entre la valoración de la vida personal y las condiciones del entorno.
La libertad para decidir sobre la propia vida obtuvo el promedio más alto, con 9.18, seguida de las relaciones familiares, con 9.04.
En el extremo contrario apareció la seguridad ciudadana, con 6.44, la calificación más baja de los 13 aspectos evaluados. Este indicador había alcanzado 6.77 en 2025, por lo que disminuyó 0.33 puntos.
La percepción también fue más negativa entre las mujeres, quienes calificaron la seguridad con 6.15, mientras que los hombres le otorgaron 6.77.
Después de la seguridad, la calidad del medio ambiente en el entorno fue el aspecto con menor satisfacción, con 7.66.
Cuatro de cada 10 enfrentan dificultades económicas
El bienestar económico tampoco se distribuyó de manera uniforme. El 40.2 por ciento manifestó que podía cubrir los gastos habituales del hogar con dificultad o poca dificultad, mientras que 59.8 por ciento dijo hacerlo sin dificultad o fácilmente.
La presión económica nuevamente fue mayor entre las mujeres: 44.4 por ciento reportó dificultad o poca dificultad para cubrir los gastos, frente al 35.4 por ciento de los hombres.
A pesar de estas condiciones, 82.6 por ciento consideró que tendría ingresos suficientes para cubrir los gastos habituales del hogar, porcentaje superior al 77.2 registrado en 2025.
Guerrero, entre los estados con menor satisfacción
El BIARE 2026 tiene representatividad nacional y no ofrece resultados separados para Guerrero. Por ello, sus cifras no permiten afirmar que la satisfacción, la ansiedad, la depresión o el dolor aumentaron o disminuyeron específicamente en la entidad.
Como antecedente estatal, la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE) 2025 colocó a Guerrero entre las cinco entidades con menor satisfacción con la vida, con una calificación de 8.51, frente al promedio nacional de 8.62.
Guerrero también registró el mayor porcentaje del país de personas con dificultad o mucha dificultad para cubrir los gastos habituales del hogar: 28.1 por ciento, mientras que el promedio nacional fue de 17.3 por ciento.
La ENBIARE y el BIARE son ejercicios distintos. La primera tuvo representatividad por entidad federativa y estudió a población de 18 años y más; el módulo de 2026 comprendió a personas desde los 12 años y sus resultados corresponden al panorama nacional.
El BIARE fue levantado entre el 2 de junio y el 3 de julio de 2026 en 4 mil 820 viviendas. Sus resultados muestran que la elevada satisfacción con la vida convive con señales de desgaste emocional, dolor, preocupación económica e insatisfacción con la seguridad, experiencias que afectan con mayor intensidad a las mujeres y a la población adulta mayor.




