junio 29, 2026

A Nachito, Ignacio René Hernández Meneses. In memoriam

“El arte debe consolar a los perturbados y perturbar a los cómodos.”
Banksy

MARCO A. PAZ PALACIOS /

Acapulco, 29 de junio de 2026. Reconozco que escribo esto a 15 dias de tu partida pues apenas el dolor y la pena me lo permitieron; Te conocí hace 46 años, ambos teníamos alrededor de 15 años, edad de las ilusiones le dicen algunos. Siempre me comentaste que eras originario de Chilapa del antiguo barrio de San José y que te habias venido a Acapulco a estudiar.

Nos conocimos en la preparatoria 7 donde ambos cursamos nuestros estudios de bachillerato, estabamos orgullosos de ser hijos de la entonces Universidad Pueblo eran los tempranos años 80; recuerdo que tenías un periódico escolar que se llamaba “La antorcha” en el cual me permitiste colaborar aunque he de reconocer que en esos tiempos yo no tenía la constancia y disciplina con la cual tu ya contabas.

Siempre admiré que desde esos tiempos tú ya tenías bien definido lo que querías hacer con tu vida, recuerdo también que no la tenías fácil: por las noches trabajabas con tu hermana que vendía cena allá por la colonia Hogar Moderno donde vivías, por lo que te dormías tarde; te levantabas temprano para ir a la prepa y llegabas con sueño, incluso en ocasiones te quedabas dormido en clases lo que motivó que cierta vez un maestro del cual no recuerdo su nombre dijo: “despierten a la bella durmiente”, razón por la cual un buen tiempo se te conocio como “la bella” y lo cual tomabas con buen humor; todos tus compañeros en ese momento estuvimos de acuerdo en que se te otorgara la beca universitaria pues veíamos tu dedicación y ganas de salir adelante, si alguien merecía la beca eras tú.

Por aquellos años mientras tú tenías ya una conciencia social desarrollada como “clase revolucionaria” yo me encontraba en formación, me nutría de teoría pero me faltaba praxis, me hubiera gustado tener desde ese tiempo la claridad que que tu ya tenías yo me encontraba confundido, sin metas claras, comprendía la lucha social y universitaria y junto a ti participe en algunas batallas, pero me dominaba mi gusto por el deporte y las fiestas a veces no iba a alguna marcha o protesta por estar en la playa o en tardeadas; recuerdo que me reprendías, me decias “que tenía vicios burgueses”.

Apoyamos al PSUM, recuerdo que anduvimos pegando propaganda de un maestro que se lanzó para no sé qué cargo político por dicho partido, pero en mi tierna juventud nunca logré el nivel de conciencia social que tú tenías.

Recuerdo también cuando formaste la planilla para consejeros universitarios, “La antorcha” se llamó la planilla; fue una dura contienda, hubo amenazas, golpes, en fin, de todo. Tú no eras de pleito y un par de amigos y yo siempre te defendimos del ataque de los porros de ese entonces, los que muchos eran amigos y vecinos míos, “déjenlo es mi camarada” les decía y recuerdo que aún en fechas recientes me reclambas de que tal o cual amigo mío te había asaltado o agredido y te decía pues yo no andaba por ahí no eran mis hijos, eran unas lacras que no estudiaban, nunca egresaron de la prepa y ni los he vuelto a ver.

Perdimos la elección pues la planilla oficial tenía muchos recursos y nosotros no, pero la experiencia fue inolvidable.

Terminamos la prepa y nos separamos te fuiste a sociales y yo a la ECA, nos veíamos de vez en cuando trabajabas en una imprenta que estaba en el centro de la ciudad, terminamos la licenciatura, entraste a trabajar a un periódico, lo que siempre deseaste, y tu habilidad para dibujar y hacer tus monos (como decías) te llevó a ser un profesional de la caricatura. Yo estuve trabajando en hotelería, fui al extranjero pues quería conocer el corazón del imperio nos dejamos de ver un tiempo y nos volvimos a encontrar tiempo despues, ya cada quién con familia y una vida hecha. Me viene a la memoria que después de un buen rato de no vernos nos hablamos como siempre, como si solo nos hubiéramos dejado de ver un fin de semana. Recuerdo que ya estaba yo en Capama y en la primer huelga de hambre y tú en un movimiento también en Diario 17 y nos ibas a apoyar haciéndonos cartones en Capama; y de ahí te ibas al periódico donde estaban en plantón. Después estuviste en otros medios laborando y haciendo tus “cartonachos” y viéndonos seguido para apoyarnos en la lucha social que nunca abandonaste. Después llegaste a Capama y te integraste al Sindicato Rojo convirtiéndote en pieza fundamental de nuestro movimiento obrero hasta el fin de tus días.

Nachito, siempre te recordaremos con cariño por tu forma de ser siempre franco, alegre, sonriente, nunca malhumorado; y te damos gracias por el tiempo que pasaste y compartiste con nosotros.

Hasta siempre Nachito.

Ignacio René Hernández Meneses

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