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* Ninguno de los compromisos presidenciales se ha cumplido: no hubo devolución del dinero invertido en las viviendas; el segundo crédito ya no está vigente, pues solo lo estuvo por unos meses y se canceló; y la demanda penal contra el constructor, está detenida

* Los condóminos preparan nuevas protestas, para obligar a cumplir a resarcir el daño que ocasionaron el sismo y la deficiente construcción de las viviendas

REDACCIÓN    /

Acapulco, 16 de febrero de 2024. Después de alrededor de dos años y cinco meses del sismo que dañó las estructuras de varios edificios y exhibió la mala calidad de la construcción de 177 inmuebles y más de 700 viviendas, los habitantes de la unidad habitacional Pedregal de Cantaluna, que adquirieron la vivienda a través del Infonavit, siguen en la misma situación.

El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, instruyó públicamente a las tres instancias de gobierno, federal, estatal y municipal, para que se atendiera a los afectados: devolverles el dinero que habían invertido en el inmueble, y otorgarles un segundo crédito para reponerles el derecho a la vivienda. El Fovissste así lo hizo, pero el Infonavit, no. Tampoco el Isssfam, que otorgó créditos ahí a personal de las Fuerzas Armadas. Con respecto al constructor -la empresa Opción Paquimé, SA y sus dueños Roberto Malvido y Hugo Cuesta-, instruyó que se le iniciara un juicio para obligarlo a devolver al Infonavit lo ya cobrado por esas viviendas.

Ninguno de los compromisos hechos por el presidente Andrés Manuel López Obrador, se ha cumplido.

El Infonavit, omiso

El 4 de marzo de 2023, la delegada del Infonavit en Guerrero, Talina Cecilia Sámano Calderón, informó oficialmente a los condóminos que el acuerdo al que había llegado el gobierno federal, es que se cancelaría el crédito mediante el cual adquirieron sus viviendas, se les devolvería el dinero, y se daría la opción para que quienes así lo quisieran, pudieran contar con un segundo crédito para comprar en otra parte.

El 8 de mayo del mismo año, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda encabezó en el Parque Papagayo una reunión con condóminos afectados, donde estuvieron el director del Infonavit, Carlos Martínez Velázquez, el vocal ejecutivo del Fovissste, César Buenrostro, así como directivos de Sedatu, Protección Civil, Conadevi y otros. En esa reunión, el representante del Fovissste ratificó el acuerdo presidencial al que ya había aludido la delegada del Infonavit dos meses antes, pero en su oportunidad, Carlos Martínez habló y dijo que de su parte habría cancelación del crédito y un segundo crédito, y eludió mencionar de manera expresa la devolución del dinero.

En esa lógica, el Fovissste sin mucho trámite devolvió el dinero invertido a sus derechohabientes, y les ofreció el segundo crédito a quienes lo desearan.

El Infonavit, en cambio esperó hasta agosto para cancelar los créditos, y sobre la devolución del dinero invertido (el saldo de la subcuenta de vivienda más los pagos hechos durante los años en que se fue pagando el crédito), solo dio una opción: ese recurso se tendría que usar en la contratación de un nuevo crédito.

Eso dividió a los derechohabientes. Por un lado, se conformó un grupo de quienes ya no querían tener ningún trato con el Infonavit -pues incumplió con su deber de garantizar la calidad de la obra- y por tanto exigían la devolución del dinero, como había hecho el Fovissste. El otro grupo fue de quienes sí aceptaron el segundo crédito. Los primeros iniciaron protestas y bloqueos; los segundos, empezaron a buscar nueva vivienda.

Pero mes y medio después, en la medianoche entre el 24 y 25 de octubre, un terrible huracán, Otis, arrasó con Acapulco. Muchas personas ya habían visualizado su nueva casa, pero tras el huracán en varios casos estas casas resultaron afectadas, o algunos pensaron en comprar en otros lugares, como Chilpancingo, menos sensibles a desastres naturales; y otros más simplemente no encontraron porque la venta de viviendas entró en un suspenso.

Pero la propuesta del Infonavit tenía un candado: el derecho al segundo crédito solo tenía vigencia hasta el 31 de diciembre. Sin importar que en esa fecha todavía Acapulco vivía los estragos de la devastación, el 2 de enero ya no se recibió ninguna solicitud para el segundo crédito. Es decir, se cerró toda posibilidad de resarcir el daño, pues la devolución en efectivo fue de plano descartada, y un nuevo crédito también lo fue.

Emilio Cohen Rodríguez, coordinador de Control y Gestión del Infonavit en Guerrero, de acuerdo con testimonios de vecinos, insistentemente les ha dicho que no hay devolución, y el dinero pagado solo puede ser integrado a la subcuenta de vivienda y ahí permanecer; y ya tampoco hay segundo crédito. Quizá, pero solo quizá, la Asamblea General o el Consejo de Administración podrían aprobar que se prorrogue el derecho al segundo crédito cancelado el último día de diciembre. La delegada, según testimonios, jamás recibe a los derechohabientes.

“Dieron muy poco tiempo para poder utilizar ese vale (del segundo crédito) y comprar una casa. No es comprar cualquier cosa, es algo de pensarse muy bien, es tomar una decisión que lleva cierto tiempo tomarla. Y no en todos lados las viviendas cuestan lo mismo que en Acapulco”, señaló uno de los condóminos.

Otra afectada señaló: “Yo no sé qué hacer, me da cosa, pero no solucionan, ni avientan nada a la subcuenta. Veo mi casa media fea, pero digo: ¿cómo la voy a remodelar, si no sirve?”

De acuerdo con información del gobierno del estado, dada a conocer el viernes con un boletín, hay unas 50 familias viviendo aún en la zona de riesgo.

Las reacciones

La llegada el viernes de elementos de Protección Civil a la unidad habitacional para colocar letreros en los que se advierte que esos edificios son de alto riesgo y por tanto no se pueden habitar, rentar o vender, reavivó las inquietudes de los condóminos.

“Infonavit ya dijo claro que que ya no tenemos derecho en estas fechas a adquirir un nuevo crédito, y después, ¿qué nos van a decir, que ya tampoco tenemos derecho a la devolución a la subcuenta?”, expresó una persona afectada.

Los condóminos analizan en estos momentos qué alternativas tienen para enfrentar la situación, entre ellas, la de volver a las protestas públicas.

“No puede ser -agregó una de las afectadas- que nada más vino el presidente López Obrador, ofreció una solución y entonces el Infonavit dijo que sí, pero nomás no. No es posible que porque pasaron los tres meses que dieron de plazo, simplemente ya uno lo perdió todo, cuando la mitad de ese tiempo no se pudo comprar nada por el huracán”.

Otra razón por la que no fue fácil para alrededor de 90 por ciento de los condóminos conseguir nueva vivienda, es porque si bien el monto del crédito aumentó un poco con respecto al original, con ese dinero no alcanza, porque las viviendas han subido mucho en relación al precio que tenían cuando compraron en Cantaluna.

Después del Otis, el Infonavit abrió un programa para devolver a los derechohabientes que hubieran sido afectados, el saldo de su subcuenta de vivienda. Pero para los de Cantaluna, se informó en el organismo, esa opción no existe, pues aunque hayan sido afectados, su caso ya era anterior al desastre.

El 27 de julio del año pasado, López Obrador dijo en una conferencia mañanera celebrada en Acapulco, que el caso Cantaluna “ya está resuelto”.

El reportero que lo interrogaba le insistió en que en esos momentos había protestas de los condóminos, porque el Infonavit o les daba una solución.

-No quiere hacer caso el Infonavit -dijo el reportero.

-Sí les va a hacer caso, tú diles, porque es mi palabra -expresó el presidente.

Pero, para el director del Infonavit, Carlos Martínez Velázquez, esa palabra parece no valer nada, y ha dado por cerrado el caso, aunque más de 90 por ciento de los afectados sigue sin tener ninguna solución.

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