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ROBERTO RAMÍREZ BRAVO /

Acapulco, 28 de abril de 2024. Los habitantes del distrito 04 federal han enfrentado en los últimos años una doble penuria: su diputado ha sido en toda la legislatura un gran ausente; y quien podría sucederlo es doblemente ausente: lo es como candidato, y según parece lo será como diputado.
Hace tres años, Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros no tuvo necesidad de hacer campaña para ganar la curul que le fue ofrecida como un premio de consolación tras haber perdido la candidatura al gobierno del estado. Apenas ganó, y literalmente no se le volvió a ver en Guerrero y menos en Acapulco. Solo hizo alguna esporádica aparición cuando se mencionó, este año, la posibilidad de incluir su nombre en la lista de aspirantes para la candidatura a la presidencia municipal del puerto, y en cuanto esa posibilidad se desdibujó, volvió a desaparecer.
Nada extraño será que quienes habitan en el distrito 04 federal, que abarca el Acapulco urbano, no sepan siquiera quién los representa en la Cámara de Diputados.
Pero si pensaron que las penurias acabarían con la actual legislatura, se equivocaron. La alianza Sigamos haciendo historia postuló en ese distrito a Javier Taja Ramírez, una propuesta del Partido Verde Ecologista de México, que se cobija con la cuarta transformación.
El caso de Taja es todavía más dramático que el de Pablo Amílcar. Taja ni siquiera vive en México. De acuerdo con personas cercanas a su entorno, se encuentra viviendo en Canadá. El caso es que al distrito que le corresponde no va ni siquiera a pararse. El operador de su campaña es Miguel Chavira, quien se encarga de hacer los enlaces y los acuerdos para promover la imagen del candidato ausente.
Aunque compite por la coalición, como se ha dicho, Taja Ramírez no es candidato de Morena, lo es del Verde. No obstante, espera beneficiarse de la ola guinda y lograr que el morenismo lo encumbre a una curul que no se sabe si va a pisar o no. Lo que es viable es preguntarse por qué Javier Taja quiere ser diputado federal, si no tiene ningún interés de representar a los ciudadanos de su distrito, y si tampoco tiene una ideología que lo identifique con la cuarta transformación.
Hasta hace poco, Javier Taja era un furibundo priista. En 2019, cuando el presidente Andrés Manuel López Obrador visitó Renacimiento para dar a conocer una gran inversión en desarrollo para áreas marginadas del puerto, Javier Taja, en ese momento director del Cicaeg en el gobierno de Héctor Astudillo, encabezó el abucheo que las huestes priistas le enderezaron al presidente y a la entonces alcaldesa Adela Román Ocampo. Taja, que apareció en fotografías encabezando el abucheo, ahora es converso de la ideología del presidente al que le gritaba en esos días.
Como director de Cicaeg -la dependencia encargada de obras carreteras del gobierno del estado-, Taja Ramírez se despachó con la cuchara grande en el manejo de la obra pública, tanto, que se decía que era el representante directo y personal de Astudillo Flores. Sus grandes pifias, sin embargo, quedaron inmortalizadas en la carretera de La Cima a Las Cruces, que apenas reinaugurada, tuvo que volver a ser encarpetada porque mostró fallas por todos lados, y la proclamada iluminación que acompañó a la obra, duró solamente unos días; lo mismo ocurrió con el pomposamente llamado bulevar a la Barra de Coyuca, y no se diga en la Escénica, que mostró sus deficiencias apenas poco tiempo después de haber sido remodelada.
Pero Taja debe estar confiando en que hay antecedentes de candidatos que no se han presentado a su demarcación y de todas maneras ganaron. Es el caso, por ejemplo, en el Senado, de Napoleón Gómez Urrutia, que durante el tiempo de las campañas estuvo en Canadá, todavía huyendo del gobierno mexicano que le tenía fincadas algunos procesos judiciales; y de Nestora Salgado García, que desde Estados Unidos hizo su campaña, si tal puede decirse, y a Guerrero solo se presentó en el arranque de la contienda.
Se entiende que Taja no quiera venir a Acapulco por temor a la violencia. ¿Pero cómo pensar entonces que podría proteger desde la Cámara de Diputados a la ciudadanía que sufre este flagelo? Lo más sensato, prudente y honesto, en ese caso, sería dejar el lugar a alguien que esté dispuesto a correr los riesgos que todos los ciudadanos enfrentan día a día.
Por estas razones, el distrito 04 federal es un espacio que la coalición de la 4T podría llegar a perder. Desde luego, el llamado a votar 5 de 5 en las boletas, podría evitar la derrota y dar un eventual triunfo al candidato ausente. Tal vez él le apuesta a eso, a que la gente vote en su favor solo por ver el logotipo de Morena en su boleta. Habrá que esperar para ver si eso ocurre o si, como dice el presidente Andrés Manuel López Obrador, el pueblo ya despertó.

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