“No fue así como lo vivimos”: película de Netflix sobre Otis desata críticas en Acapulco
• A tres años del huracán, Contra el huracán divide opiniones entre sobrevivientes: unos cuestionan que no refleje la magnitud de la tragedia y otros defienden la historia de dos marineros.
MARISOL WENCES MINA/
Acapulco, 25 de octubre de 2026. — “No necesito ver una película si lo viví”, escribió Isabel Valle en Facebook. Su comentario resume una de las posturas que han surgido entre habitantes de Acapulco tras el estreno de Contra el huracán, la producción de Netflix inspirada en la supervivencia de dos marineros durante la noche del 24 al 25 de octubre de 2023.
La cinta, estrenada el viernes 23 de octubre, ha provocado una discusión en redes sociales que oscila entre el rechazo, la defensa de sus protagonistas, las críticas a la recreación del desastre y los testimonios de quienes volvieron a llorar al recordar aquella madrugada.
En publicaciones de páginas locales como Primero Acapulco, Hey Bocón, The Romers 2.0 y en conversaciones de usuarios de Facebook, las opiniones exhiben una diferencia fundamental: mientras algunos esperaban una reconstrucción de la devastación que sufrió la ciudad, otros consideran que la película cumple con narrar una historia particular de supervivencia.
“La película ofende a los acapulqueños”, escribió Eliseo Valle Suástegui, quien cuestionó la representación de lo ocurrido durante Otis.
Más extensa fue la crítica de Lizbeth Frisch Jordán, quien calificó la producción como “una patada en el estómago y una falta de respeto a los muertos, desaparecidos y quienes perdimos todo”.
La usuaria también cuestionó la manera en que, a su juicio, se representan las comunicaciones, los avisos a la población y la llegada de ayuda después del huracán. Su principal reclamo es que la ficción presenta condiciones que no corresponden con su experiencia del desastre.
María Morales consideró que habría sido preferible realizar un documental con videos y testimonios de las familias que perdieron hijos, padres o hermanos, así como de quienes quedaron incomunicados y recorrieron la ciudad buscando a sus familiares.
Annya Sirena Costeña propuso que Netflix produzca una serie con diferentes historias de acapulqueños que sobrevivieron al ciclón.
Pero no todos los comentarios fueron desfavorables.
“Soy de Acapulco y viví el Otis cañón. Solo es una película, no es un documental”, escribió Priscila Donjuan, quien aseguró que la cinta la hizo reír y llorar.

Carmen Torres también señaló que la película le gustó, aunque reconoció que “la tragedia fue mayor” y cuestionó el acento de los personajes.
Pati Mendoza compartió que un primo suyo sobrevivió al huracán después de ser arrastrado por la corriente desde la zona de Caleta y Caletilla hasta La Quebrada, por lo que encontró similitudes con la experiencia presentada en la pantalla.
Dora Cruz aseguró haber escuchado directamente a Marlon, uno de los marineros cuya experiencia inspiró la producción, contar los momentos que vivió durante Otis.
Entre las críticas más repetidas también aparecen el uso de expresiones ajenas al habla cotidiana de Acapulco y la representación del acento costeño.
Noemí Ocampo escribió: “Siempre nos sacan con ese tipo de acento y no es así”, mientras Andrés Castillo sostuvo que los personajes hablan más como veracruzanos que como habitantes del puerto.
Otros espectadores cuestionaron detalles como la venta de empanadas de cazón en las playas, en lugar de las tradicionales quesadillas y pescadillas.
En medio de la controversia, la página Primero Acapulco publicó una imagen con la expresión “¡Fracaso total!”, aunque la sección de comentarios reunió tanto críticas como numerosas defensas de la película.

El director Jorge Michel Grau construyó la ficción a partir de experiencias de marineros que sobrevivieron al huracán, entre ellos Marlon Valdez y Jonathan Chino. En la película, Benny Emmanuel y Kristyan Ferrer interpretan a dos medios hermanos atrapados en una embarcación durante la tormenta.
Netflix anunció desde el 1 de octubre que se trataba de una historia inspirada en hechos reales, centrada en la supervivencia y la relación entre sus protagonistas.
La compañía también informó que parte del rodaje se realizó en Acapulco y otra parte en Estudios Churubusco, donde se desarrollaron las secuencias de mayor complejidad técnica.
La discusión alcanzó incluso la difusión de un supuesto comunicado en el que Netflix ofrecía disculpas y prometía realizar otra producción con testimonios ciudadanos. Sin embargo, no se encontró confirmación oficial de ese anuncio ni de una convocatoria para recibir videos o fotografías.
En el tercer aniversario de Otis, la controversia deja al descubierto dos formas de aproximarse a una misma tragedia: la de una ficción construida alrededor de dos sobrevivientes y la de miles de habitantes que todavía conservan sus propias historias sobre aquella noche.
Para algunos, la película consiguió transmitir una parte del miedo y la desesperación. Para otros, lo ocurrido en Acapulco fue demasiado grande para reconocerse en una sola historia.





