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* Dos de ellos formarán parte del Consejo Técnico, aseguran que les ofreció el director

 

VERÓNICA CASTREJÓN ROMÁN/

 

Acapulco, 20 de enero de 2020. Desconfiados, locatarios del parque Papagayo y ambientalistas defensores del mismo, exigieron al gobierno federal y estatal transparencia en la aplicación de recursos para su remodelación;  respeto a los contratos de arrendamiento establecidos años atrás, recuperación de áreas verdes “ocupadas con contratos leoninos” y la inclusión de tecnologías ecológicas innovadoras que den sustentabilidad a la reserva ecológica.

En rueda de prensa en la que participaron tanto ambientalistas como dueños de locales comerciales al interior del parque Papagayo, recalcaron que la información proporcionada por las autoridades de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), en torno al proyecto de remodelación del parque Papagayo es incompleta, y reclaman la inclusión de ecotécnicas innovadoras que permitan la optimización de la inversión de 300 millones de pesos anunciada para la ejecución de las obras.

Bernardo Salas Roldán, técnico  consultor ambientalista y promotor de la agricultura orgánica, denunció que el proyecto carece de planes de manejo y aprovechamiento de los recursos forestales del parque, lo  que significa un grave desperdicio de las tres toneladas de hojas que se convierten en una biomasa aprovechable para la producción de sustratos que podrían servir  para el mejoramiento del suelo.

En representación de los arrendatarios, Fortino Hernández Melchor, dueño de un restaurante al interior del Papagayo pero de cara a la Costera,  gracias a un contrato que le otorgó hace cinco años el ex director del parque, Mario Hernández Zamora, pidió al gobernador, Héctor Astudillo Flores, sensibilidad para que la reasignación de locales se haga “sin caprichos”, con transparencia y con respeto irrestricto a los derechos creados por quienes pagan sus arrendamientos desde hace varios años.

Y demandó que ya no se entregue ni un solo contrato más.

En reiteradas ocasiones se dirigió al gobernador con muestras de agradecimiento por la remodelación, y le pidió sensibilidad, para que dejen a los arrendatarios en los lugares que actualmente ocupan sus establecimientos, ya que están acreditados y  moverlos de lugar les significaría pérdidas.

Del mismo modo, manifestó su oposición para que las fachadas de sus negocios queden al interior del parque, por lo que sugirió que se les construyan accesos adecuados en los sitios en los que ahora están.

En ese sentido, sostuvo que los 80 establecimientos en la reserva ecológica, son legales y que sólo uno, es el locatario que tiene una situación irregular, pues pese a tener un contrato, tiene adeudos por la ocupación de su espacio.

Y, pese a que no ha habido notificación oficial de la reestructuración del Consejo Técnico del Parque Ignacio Manuel Altamirano, nombre verdadero de ese pulmón verde, Hernández Melchor informó que el director, Carlos Ortegón Alvarado, les aseguró que dos de los arrendatarios formarán parte del nuevo Consejo Técnico.

Cuestionado sobre si hubo una notificación por escrito, dijo que solo fue verbal, y “si es verdad o no, lo dejaremos  en la honestidad de la palaba del director”.

Por su parte, José Antonio Maciel Pérez, máster en desarrollo sustentable, movilidad y turismo y defensor del parque desde los tiempos del gobernador José Francisco Ruiz Massieu, señaló que las seis canchas deportivas diseñadas para el parque representan más cemento y menos verde, y propuso que el área de patinaje sea gratuita y abierta al público, ya que actualmente es una zona privada a la que asisten un promedio de 2 mil usuarios.

Del mismo modo reclamó que los espacios que se destinen para los servicios de yoga, Tai chi, zumba y otros deportes, se pacten con los entrenadores de esas disciplinas para que no se violen sus derechos ni sean perjudicados en sus prácticas con lugares inadecuados para la tarea que realizan.

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