Tlachinollan denuncia abandono oficial a familias jornaleras
- La organización acusa falta de alimentos en la Casa del Jornalero por no haberse comprado gas a tiempo
REDACCIÓN /
Acapulco, 05 de agosto de 2026.- El Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan denunció que 117 jornaleras y jornaleros indígenas, acompañados de 51 niñas, niños y adolescentes, salieron este martes de Tlapa hacia campos agrícolas del norte del país en medio de deficiencias en la atención gubernamental, entre ellas la falta de alimentos calientes en la Casa del Jornalero por no haberse adquirido gas para la cocina.
En una nota informativa difundida ayer martes, la organización informó que las familias viajaron hacia Chihuahua, Sinaloa, Zacatecas, Michoacán, San Luis Potosí y Sonora para trabajar en el corte de chile y tomate verde.
De acuerdo con Tlachinollan, entre los migrantes viajaron 25 niñas y 26 niños de entre 0 y 17 años de edad.
“La mayoría de comunidades indígenas están abandonadas por las autoridades que no quieren resolver la compra de gas para que en la Casa del Jornalero se les dé comida caliente”, señaló la organización.
La denuncia ocurre apenas un mes después de que el Gobierno de Guerrero anunciara la entrega de insumos para fortalecer la operación de la Unidad de Servicios Integrales (USI), conocida como Casa del Jornalero, ubicada en Tlapa. La Secretaría para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos (SEDEPIA) informó el 2 de julio que esos apoyos permitirían “ofrecer alimentos a las familias jornaleras agrícolas migrantes durante su estancia”.
Aunque Tlachinollan utiliza el nombre de Casa del Jornalero, oficialmente el inmueble es la Unidad de Servicios Integrales (USI) de Tlapa.
De acuerdo con las Reglas de Operación del programa estatal de apoyo a pueblos indígenas y afromexicanos, la SEDEPIA es la dependencia responsable de entregar recursos e insumos para el comedor comunitario que funciona en la USI, mientras que el Consejo de Jornaleros Agrícolas de la Montaña es la instancia responsable de solicitar los apoyos y operar la unidad.
En los últimos tres años, el Gobierno de Guerrero ha informado de manera periódica la entrega de alimentos, colchones, cobijas, parrillas, utensilios de cocina y otros insumos para este espacio.
Tlachinollan sostuvo que las familias permanecieron desde el lunes en la USI esperando la salida de los autobuses y pasaron la noche en condiciones precarias.
“Hoy en la mañana las familias tuvieron que comprar sus alimentos porque las dependencias no pudieron comprar a tiempo el gas para cocinarles al menos frijoles”, señaló el organismo.
Según la organización, fue hasta alrededor de las dos de la tarde cuando personal de la SEDEPIA acudió a resolver el problema.
La organización también responsabilizó de la falta de atención a la Secretaría de los Migrantes y Asuntos Internacionales, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y al Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI).
El informe documenta que 20 de los menores que viajaron tienen entre cero y cinco años y crecerán acompañando a sus padres en los campos agrícolas.
También advierte que numerosos niños y adolescentes abandonan la escuela para incorporarse al trabajo agrícola debido a la falta de oportunidades educativas y económicas.
De los 117 jornaleros que partieron, 64 nunca tuvieron acceso a la educación formal y únicamente 52 cursaron algún grado de preescolar, primaria, secundaria o bachillerato, según los datos recabados por la organización.


Fotos de: Tlachinollan




