junio 9, 2026

Las acciones “fuertes” en protestas, son preparativos por si hay guerrilla: David Molina

* Las organizaciones encabezan demandas legítimas y legales, pero acciones como la toma del Palacio de Gobierno en Chilpancingo, son ejercicios político militares para saber confrontar a las fuerzas armadas, dice el profesor universitario y ex guerrillero

* El activista de izquierda llama también a no romper el vínculo entre las organizaciones sociales y los gobiernos de la 4T pues eso favorece a la derecha, como ocurrió en Bolivia y Chile y amenaza en Colombia

ROBERTO RAMÍREZ BRAVO /

Acapulco, 08 de junio de 2026. David Molina Francisco, profesor universitario y ex preso político, no evade la respuesta: las acciones “fuertes” de protesta, o de resistencia civil en las protestas, por parte de algunas organizaciones sociales, además de ser la exigencia por sus demandas, son “ejercicios político militares para que tomen la experiencia de cómo confrontarse con las fuerzas armadas” en el caso de que resurgieran movimientos guerrilleros.

El activista, quien fuera a principios de los 2000 el presidente del Consejo Estatal del PRD en Guerrero y ahora milita en Morena, señaló que, en principio, las movilizaciones sociales -como las del magisterio actualmente, o las de Ayotzinapa u otras- se dan dentro del marco de la legalidad, exigen solución a sus demandas, y sus líderes están en lo correcto al encausarlas pues esa es su función.

En el caso específico del magisterio, señaló que sus demandas son justas y ya estaban planteadas en la agenda desde cuando Andrés Manuel López Obrador andaba en campaña, sin embargo, no se pudieron alcanzar durante el gobierno del tabasqueño y ahora los gobiernos y las diputadas y diputados de la 4T deben darle una respuesta, deben darle solución porque es un compromiso que quedó inconcluso.

“La demanda creo que es justa”, señaló, pero también llamó la atención sobre la necesidad de que no haya una ruptura entre los movimientos sociales y los gobiernos de la 4T, porque eso favorece a la derecha incluso para recuperar el poder y pone en riesgo a la izquierda, tal como ha pasado en otros países como Bolivia, Chile y como está en riesgo en Colombia.

Reconoció que los maestros han realizado acciones “fuertes, de resistencia civil”, pero no han sido los únicos, pues, por ejemplo, también los normalistas de Ayotzinapa las han realizado. Incluso, recordó que él mismo tuvo estas acciones cuando ocurrió la lucha electoral en los 90, y recordó que con otros perredistas tomó el Palacio Municipal de Coyuca de Benítez e iban armados, “pero no era otra cosa que un ejercicio de un sueño mayor que pudiera ser la preparación para una lucha, de carácter de resistencia armada”.

En Chilpancingo, donde hubo la toma del Palacio de Gobierno por parte de comunidades aledañas y de municipios cercanos, donde los manifestantes hicieron daños y tumbaron la puerta del inmueble, y donde en redes se señaló que esa era una manifestación de grupos delictivos, Molina Francisco dijo que también participaron activistas de organizaciones sociales y células de movimientos guerrilleros que aprovecharon para tomar experiencia militar ante la posibilidad de que surjan movimientos armados.

“Entonces -dijo- yo he visto algunos eventos que se han desarrollado, por parte de los jóvenes de Ayotzinapa, por parte del movimiento campesino que han protestado, y algunos han sido aprovechados por otros grupos que no vienen propiamente del movimiento popular, como lo que ha pasado en Chilpancingo en la toma del Palacio de Gobierno, que son eventos donde incluso irrumpen de manera si tú quieres violenta e inesperada, y tumban las puertas del Palacio de Gobierno del estado, donde no solo están gente de los grupos criminales, sino también hay gentes, células de movimientos guerrilleros que aprovechan este tipo de eventos como ejercicios político militares para que tomen la experiencia de cómo confrontarse con las fuerzas armadas, para posibles eventos de otra naturaleza, si es que llegara a haber un movimiento armado”.

-¿Crees que se vayan dando condiciones para un resurgimiento de movimientos armados de tipo guerrillero?

-Yo no creo que se den las condiciones. Las condiciones las genera la gente que todavía sueña. En este momento, me parece que no debiera haber protestas ni inconformidades, pero, ¿qué es lo que está pasando? El gobierno está incumpliendo promesas de campaña. El programa de gobierno no se está cumpliendo a cabalidad.

Dijo que a pesar de que los gobiernos de la Cuarta Transformación aseguran que no habrá asesinatos ni presos políticos, los sigue habiendo. Uno de los asesinados es el vocero del Cecop, Marco Antonio Suástegui, por quien no hay ningún detenido; un preso político es Ubaldo Segura, dirigente del Frente Popular de La Montaña, detenido en Tlapa; y luego los maestros de la Ceteg son agredidos en el zócalo de la Ciudad de México por parte de la policía.

“Yo no comparto eso, yo creo que es necesario que los puentes no se rompan, porque si se rompen los puentes, es aprovechar por la derecha para desprestigiar la política de la Cuarta Transformación, incluso para que puedan volver a retomar el poder. Hemos visto que pasó ya en Bolivia, ahorita está en riesgo el poder en Colombia, vimos cómo la derecha llegó al poder en Chile, vimos cómo pasó en otras partes de las repúblicas hermanas centroamericanas. Y creo que la izquierda tiene que despertar, pero no despierta la izquierda”.

-En el caso de las confrontaciones entre la CNTE y el gobierno de la República, a quién corresponde más la fuerza para tender los puentes, ¿quién está más obligado?

-Yo creo que la obligación es de ambos. El gobierno está obligado a atender, por eso es gobierno.

-Es más responsabilidad del gobierno que de las organizaciones?

-Yo creo que las organizaciones, como los sindicatos, si no levantan la cabeza, si no protestan para que se les solucione su problemática laboral, no tiene ninguna razón de ser los sindicatos. La dirigencia está haciendo lo correcto.

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